Buenos días y buena suerte (10.03.10)
Sin Centros Cívicos
 

            Un amigo que vive en Vitoria me ha enviado algunas reseñas aparecidas en los medios de comunicación sobre la inauguración del doceavo Centro Cívico de su ciudad; lo hace con orgullo y también para darme envidia y mostrarme la forma tan distinta de hacer ciudad y ciudadanía de un municipio con respecto a otro. La ciudad de Vitoria tiene 234.000 habitantes y 12 Centro Cívicos, es decir, un CC por cada 19.500 habitantes. En Zamora vivimos unas 66.000 personas y no tenemos ninguno ni proyecto de tenerlo a medio plazo mientras gobierne esta derecha mesetaria zamorana y tengamos unas Asociaciones Vecinales con visión reduccionista de la ciudad, obsesionadas en sus manualidades de barrio y en conseguir subvenciones a cuenta del Ayuntamiento  que después las maneja políticamente. Hablo de la derecha de la tierra porque a cien kilómetros, en Valladolid, existe una derecha que desde siempre ha apostado por estos centros para los ciudadanos. Sorprenden las declaraciones tan positivas que hacen las propias Asociaciones Vecinales de Vitoria a consecuencia de esta inauguración en el barrio de Ibaiondo por los amplios servicios que se ofrecen  a los vecinos. Todos consideran que los CC han contribuido a elevar la calidad de vida de su ciudad y a fortalecer el espíritu ciudadano. Por el contrario, aquí preguntas a las Asociaciones Vecinales sobre este asunto y se limitan a oponerse diciendo que no son necesarios para la ciudad, que para eso están ellos. En algunos casos, la derecha de la provincia ya se ha apoderado del nombre y llama CC a cualquier cosa como son esos edificios tipo conejera llena de despachos para cada asociación vecinal como el que se ha construido en Benavente.  
            Reconozco que cuando salió elegida alcaldesa Dª. Rosa Valdeón  pensaba que se abría una posibilidad real de que la ciudad iniciase la senda que están siguiendo muchas ciudades de España. Quizá por su edad, el talante que demostraba en las primeras reuniones y también porque amigos que la conocían hablaban bien de ella. Por desgracia todo fue un espejismo, el personaje demostró pronto sus limitaciones y, como en otros muchos temas, ha seguido la senda que le dejó trazada el anterior alcalde D. Antonio Vázquez. No se atrevió a poner a las Asociaciones Vecinales por detrás de los ciudadanos y pensar en el bien de toda la ciudad.
            En la inauguración del este CC de Vitoria se señaló la importancia de dar servicio a  todos vecinos de la zona, no a las Asociaciones, cerca de 40.000,  y que nacía con la intención de ser el eje vertebrador para la gente joven, activa y familias con hijos. No es mi intención comparar Vitoria con Zamora, cuyas posibilidades son mucho más modestas en todos los terrenos pero no estoy dispuesto a que nos quieran engañar con estas Asociaciones Vecinales ramplonas y que sólo se representan a sí mismas. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
Volver
Subir