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Hay
un viento que sopla con intensidad durante los últimos
meses que achaca los problemas del mundo rural de Zamora
a los escasos resultados de los Grupos de Acción
Local que gestionan la iniciativa LEADER + y el programa
PRODER. Se dice, por ejemplo, que los dineros públicos
que de manera tan generosa han llegado durante los últimos
años no han producido los efectos deseados, como,
por ejemplo, detener la pérdida de población
que sufren nuestros pueblos. De donde se deduce que la filosofía
del desarrollo rural debe cambiar, porque es un error invertir
en algo que no produce los frutos esperados. En esta crítica
están implícitas, sin embargo, dos creencias
erróneas: que han llegado muchos millones para el
desarrollo rural y que los fondos públicos son suficientes
para cambiar la radiografía negativa de nuestros
pueblos.
Fácilmente se puede demostrar que durante los últimos
seis años no han llegado tantos cientos de millones
de euros para el desarrollo rural como se supone. Las ayudas
públicas que ha gestionado cada uno de los Grupos
de Acción Local han ascendido aproximadamente a 6
millones de euros. Si multiplican los fondos públicos
de cada grupo por el número de grupos que hay en
la provincia (un total de seis), el montante asciende a
36 millones de euros, es decir, seis mil millones de las
antiguas pesetas para todos los municipios rurales, con
las excepciones de Benavente y Zamora. Pues bien, ¿ustedes
creen que con esa cantidad se puede hacer una operación
de cirugía estética para cambiar el rostro
de esta provincia? Yo creo que no. Comparen, por ejemplo,
esa cifra (que es para seis años) con el presupuesto
anual de la Diputación Provincial de Zamora, que
aproximadamente ronda los diez mil millones de pesetas.
En un solo año, por tanto, el presidente de la Diputación,
Fernando Martínez Maíllo, dispone de más
fondos públicos que los Grupos de Acción Local
para seis años. Y a nadie se le ocurre decir que
con el presupuesto de la Diputación se pueden solucionar
los problemas más acuciantes de Zamora: envejecimiento,
pérdida de población, insuficiente creación
de empleo, carreteras en mal estado, etc. Pero además,
estaría bien que se quedaran con la siguiente cifra:
los fondos públicos que gestionan los seis Grupos
de Acción Local durante seis años (aproximadamente
36 millones de euros, es decir, seis mil millones de pesetas)
son infinitamente menores que los casi 15.000 millones de
pesetas que reciben los agricultores y ganaderos de Zamora
vía subvenciones de la Política Agraria Común
(PAC) en un solo año. Como ven, las cantidades son
muy desiguales. Sin embargo, los millones de la PAC parece
que no tienen nada que ver con el desarrollo rural. Lo cual
es un error.
JOSE M. DEL BARRIO
Fuente:
laopiniondezamora.es
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