Sana envidia
 
 

 

La que siento por las acciones y proyectos que el Gobierno de la Nación tiene previstas en la provincia del León, tan cercana geográficamente pero tan lejana en otros aspectos como el de las promesas y proyectos políticos. Ya sé que muchas de estas promesas tardaran en cumplirse, incluso alguna puede que no se lleve a cabo, pero nadie duda de que esa provincia está teniendo un enorme protagonismo desde que el Sr. Zapatero es Presidente del Gobierno y eso se acabará notando en su desarrollo demográfico, social y económico a medio plazo. Les recuerdo algunas de ellas: creación del Centro de Servicios Avanzados de televisión digital interactiva y un Centro de Atención al Cliente por parte de Telefónica; Instituto de Tecnologías de la Comunicación, INTECO, que pretende constituirse en un polo de atracción de iniciativas empresariales que acabe consolidando en León un verdadero centro empresarial del sector de las tecnologías de la información y la comunicación; mejora del aeropuerto de León para convertirlo en uno de primera categoría; escuela de pilotos; soterramiento del las líneas de ferrocarril; la adjudicación por parte de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias del Norte, SEIASA, de diversas obras de mejora y modernización de regadíos en la provincia leonesa por un importe global de 48 millones de euros; Centro de Investigaciones Enérgicas, Medioambientales y Tecnológicas, CIEMAT, para crear una planta de almacenamiento de dióxido de carbono (CO2) en Ponferrada. Además de la llegada del AVE a León el 2008, la autopista León-Valladolid, variante de Pajares, vertebrar las comunicaciones ferroviarias con el sur vía León y otras cosas más que no quiero enumerar por no ser pesado.
Ya quisiéramos un Rey Mago así para esta provincia; seguro que con este padrino, Carlos Hernández dormiría más tranquilo en estos momentos y con seguridad envidia también a Francisco Fernández, candidato a Alcalde por el PSOE en León. Decía al principio que siento una envidia sana por el trato privilegiado que recibe León; allí tengo grandes amigos y he vivido algunos años de mi vida profesional en su capital. Conozco a muchos de los dirigentes políticos que aspiran a ser alcalde y visito la ciudad con cierta periodicidad. Por todo ello, me alegro por León. Pero dicho esto, como ciudadano cercano, que vive en una provincia que tiene problemas estructurales similares a León, como reconoce el PSOE en su ya olvidado Plan Oeste, no me parece justo esta forma de actuar. Me indigna, no por lo que le toca a León sino por el olvido que se tiene con Zamora.
Con esto no quiero echar la culpa de nuestra situación actual a este favoritismo, casi de estilo cortesano, que está recibiendo la provincia vecina. Todos sabemos de las actuaciones de la Junta de Castilla y León con esta provincia, que lleva gobernando esta Comunidad casi desde siempre, pero como ciudadano no puede entender esta forma tan desequilibrada que se sigue, ahora desde el Gobierno Central, entre dos provincias con idénticos problemas.
Esta actuación privilegiada con León, posiblemente le asegure allí un nivel de votos favorables al PSOE, pero no sé si han tenido en cuenta los que le puede restar en otros lugares cercanos como pueden ser Salamanca, Soria, Ávila y la propia Zamora si siguen con estas políticas de favoritismo provincial dentro de la Comunidad. Al margen de la envidia, que también resta votos, está la injusticia que puede sentir la gente normal sobre esta conducta del Presidente del Gobierno.
Ya hace tiempo escribí un artículo donde demandaba la presencia del Sr. Zapatero en Zamora para que expusiese sus planes con la zona oeste de esta Comunidad, a la que tanto dice apreciar. Ahora, después de ver todo lo que le está cayendo en la provincia de León, veo muy difícil su presencia en Zamora ya que sólo será vista como electoralista, tiempo equívoco para creer lo que se promete. Habría que haberlo hecho antes, como ocurre con León.

Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora

Zamora, 2 de enero de 2007




 
 
 
Volver
Subir