Declaraciones del Alcalde
 
 

 

¡Por fin! ya reconoce Vd. en sus ultimas declaraciones a los medios de comunicación que la razón principal por la cual el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Zamora ha revisado el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) han sido las cuatro sentencias condenatorias del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, por las cuales se anula el Plan del 2001. Curiosamente esta poderosa razón no aparece en la documentación oficial del Plan, donde se repite machaconamente que ha sido por necesidad de adaptarse al nuevo Reglamento de la Junta de Castilla y León. Paradójicamente, resulta que esas sentencias de anulación, pendientes de su ejecución en que alguien, ya sea un ciudadano corriente o los particulares que presentaron en su día las denuncias lo pida, no ha servido para que se cumplan los defectos de exposición pública que tuvo el Plan del 2001, que originó la condena al Ayuntamiento sino que se aprovecha para mejorar la calificación urbanística en casi 2 millones de metros cuadrados. No se extrañe el Alcalde que muchos zamoranos, para entender todo esto, necesiten pensar mal a pesar de que no tengamos pruebas para llevarlas a la fiscalía. Los intereses deben ser otros.Declaraciones del Alcalde. Antonio Gallego
Los argumentos que se han dado hasta ahora son todos falsos: la necesidad de adaptación al Reglamento de Urbanismo de la Junta de Castilla y León ya que se podría haber realizado sin necesidad de recalificar suelo; la realidad económica y social de la capital no se corresponde en absoluto a esa necesidad ya que no crecemos en población en la ciudad ni tenemos proyectos económicos importantes a medio plazo que lo justifique; nadie ha solicitado al Ayuntamiento esta ampliación, ni ciudadanos, ni organizaciones empresariales, ni colegios profesionales ni incluso el propio sector de la construcción; el momento elegido es improcedente y perjudicial para la ciudad, a cinco meses de las Elecciones Municipales. Salvo que los elegidos sean ellos mismos, crean un grave problema al futuro Equipo de Gobierno, que como ya han manifestado el resto de los partidos políticos, no lo aceptan. Ello supondría un perjuicio al sector de la construcción, tan importante en la economía de la ciudad.
Nadie le pone en cuestión al Alcalde que siga gobernando la ciudad hasta el último día de su mandato pero no nos pida que entendamos esta decisión ¿Qué perdería la ciudad si esta revisión se atrasase cinco meses? Nada.
Todo ello lo perciben los ciudadanos, que desconfían de la decisión tomada y que para entenderla, no les queda más remedio que pensar que está hecha para favorecer a intereses privados, que tienen que ser compensados por anticipado, por el riesgo democrático, si así lo deciden los ciudadanos, de que pueda entrar otro Equipo de Gobierno en el Ayuntamiento. Pero es que, además, entrando ya de lleno en los detalles, existen muchas deficiencias en este Plan: el plazo de finalización termina el 23 de marzo y no se ha habilitado un lugar apropiado para su exposición ni ha sido explicado públicamente como ya ocurrió en otras ocasiones; no ha contado con la participación de colectivos sociales, profesionales ni ciudadanos; las dotaciones comunitarias, es decir, aquellos terrenos que se destinan a usos públicos, siguen siendo escasas ni aumentan al mismo ritmo que las recalificaciones; no se aporta un estudio económico y financiero actualizado ni realista; existe la posibilidad de construir viviendas o residenciales en zonas extremadamente sensibles, caso del Bosque de Valorio o zonas inundables del Duero (curiosamente en el propio Informe Ambiental que acompaña al Plan, en su página 12, dice textualmente “Salvo el bosque da Valorio y las riberas del Duero, no hay espacios valiosos en el entorno inmediato de la Zamora urbana”); inexplicablemente, se abandona el actual Polígono Industrial de los Llanos, que tanto dinero ha costado en su adecuación y consolidación, y se orienta hacia otro lugar, sin justificación aparente ¿Qué hay detrás de este cambio?, volvemos a la necesidad de pensar mal; la ciudad se extiende peligrosamente cuando su casco antiguo se queda vacío y languidece, con el enorme coste público que genera esta extensión a un Ayuntamiento con recursos tan escasos que tendremos que pagar los ciudadanos.
En resumidas cuentas, son muchas las dudas y sospechas que se tienen sobre este PGOU, por ello, desde muchos frentes se está pidiendo al actual Equipo de Gobierno que retire este Plan y que lo posponga hasta que tome posesión la nueva Corporación Municipal, la que sea, la que elijan los ciudadanos, y que se abra entonces un debate real sobre el modelo de ciudad que queremos. Hasta la propia candidata del Partido Popular a la alcaldía ha manifestado que tiene su propio modelo, que no tiene porqué coincidir con lo que ahora se pretende ¿También quieren hipotecar hasta a su propia candidata? No se entiende nada.
Pienso que es la primera vez que en Zamora ha existido un interés por lo que supone la aprobación de un Plan General de Ordenación Urbana para la ciudad. Hasta ahora sólo se preocupaban aquellos que tenían intereses concretos y con ello, todos hemos cometido un importante error, especialmente los Partidos Políticos que permitieron que el Plan del 2001 fuese aprobado y no se diesen cuenta del fragante incumplimiento legal que se cometía al recalificar una gran cantidad de suelo sin hacer exposición pública, que impidió hacer alegaciones, que fue la causa que originó su anulación posterior. Pero nunca es tarde para que el ciudadano tome conciencia de su ciudad, aunque los errores en construcción y urbanismo se tardan en borrar muchos años.

Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora

24 de febrero de 2007

 

 
 
 
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