|
Los zamoranos hemos presentado cerca de 8.500 alegaciones
a la revisión del PGOU que pretende aprobar el actual
Equipo de Gobierno del Partido Popular en la ciudad de Zamora.
A pesar de ser un documento eminentemente técnico,
se ha conseguido movilizar por primera vez en esta ciudad,
y posiblemente no ha ocurrido nunca en España, a
una parte importante de sus ciudadanos contra este objetivo
apresurado. Hemos repetido muchas veces que para entender
esta revisión hay que pensar mal. Pero quizás
debemos concretar el debate en algunas observaciones sencillas,
para que todo el mundo las entienda. Algunas, como es el
caso de la asfixia que se pretende someter al Bosque de
Valorio o a los bordes del Duero, son evidentes pero otras
son más difíciles de comprender. Voy a tratar
de resaltar un aspecto importante que está explicado
muchas veces en el magnífico documento presentado
por la Delegación de Zamora del Colegio de Arquitectos
de León. Voy hablar fundamentalmente de ladrillos
y quizás se puedan marear. Lo siento pero es la cruda
realidad.
Analicemos lo que el citado documento dice, en principio,
con respecto al Suelo Urbanizable Delimitado, fijándonos
en los sectores modificados o nuevos:
Sector
San Lázaro: En la ficha se ha eliminado el número
máximo de plantas, con el riesgo de que se posibiliten
alturas inadecuadas cuando se desarrolle el Sector.
Sector
La Alberca y Arenales: Se ha modificado la ficha del Sector,
que antes daba como uso predominante el de unifamiliar con
altura de 2 plantas. En la revisión, el uso predominante
es residencial colectivo, permitiendo alturas de 5 plantas.
Sector
12-A, 12-B, Olivares 1 y 2: Se aumenta la edificabilidad
y se reduce la superficie de los Sistemas Generales.
Sector
13-Alto de los Curas 1º Fase; Sector 14-Alto de los
Curas 2º Fase; Sector 15-La Aldehuela: En todos se
aumenta una planta más respecto al Plan Vigente.
El documento del Colegio de Arquitectos considera excesiva
la altura de 5 plantas, además faltan las Dotaciones
Públicas.
Sector
18-Pinilla 2º Fase. Las edificaciones del entorno no
superan las 5 plantas por lo que no debe de superarse esa
altura.
Sector
20-San Jerónimo y Sector 25-San Roque: En los barrios
colindantes existentes, el actual Plan General establece
una altura máxima de 3 plantas y en la Revisión
se proponen 5 plantas.
Sector
29-Vista Alegre y Sector 30-Aldehuela: Según la Revisión
son sectores que “cierran el perímetro de la
ciudad”. El documento del Colegio de Arquitectos considera
excesiva las alturas permitidas (6 plantas) y la densidad.
Si realmente se quiere conseguir que “el perímetro
de la ciudad” sea zona de transición entre
el medio natural y la trama urbana, las alturas máximas
no deberían superar las 3-4 plantas, incrementándose
los espacios libres y equipamientos.
Sector
31-Fermoselle: Se clasifica un sector de 343.778 m2 de superficie
y 220.597 m2 edificables con los que puede construirse hasta
2.406 viviendas en una zona con escasa integración
de la ciudad.
Sector
32-Alamedilla: Se cambia la calificación del Plan
actual como suelo rustico de protección natural y
en esta superficie de 133.200 m2 se permite una edificabilidad
de 39.950 m2 equivalente a 500 viviendas de tamaño
medio. Con esta ampliación del suelo urbanizable
alrededor del Bosque de Valorio se cierra casi por completo.
Sector
33 y 34- Carrascal 1 y 2: No se limita el número
máximo de plantas.
Siento
ser tan exhaustivo pero todo es más altura, más
ladrillo y más especulación.
Con
respecto al Suelo Urbanizable no Delimitado, el más
próximo al rústico, también hay bastante
miga, aunque sea un aspecto más técnico. El
propio Reglamento de Urbanismo de Castilla y León,
que tantas veces se cita en el documento de Revisión
y tanto lo ha repetido nuestro Alcalde, se regula la posibilidad
de proteger del proceso de urbanización los terrenos
colindantes con los núcleos de población,
entre otras cosas “para preservar el paisaje tradicional,
fomentando una transición entre el medio urbano y
el medio rural” y “para preservar las perspectivas
y panorámicas de interés”. Todo esto,
que suena tan bien y que hipócritamente se cita en
la Memoria de la Revisión, se olvidan de golpe y
se clasifican 1.900 Has. de suelo urbanizable no delimitado,
sin ninguna justificación, de crecimiento de la ciudad.
En este caso ya ni miente. Por todo ello, el Bosque de Valorio
y los terrenos del borde del Duero así como otras
grandes superficies de la ciudad, se clasifican como suelo
Urbanizable no Delimitado sin más, porque lo digo
yo. Vaya cara.
Y esta es la historia del ladrillo, de la especulación,
de los intereses subterráneos de nuestros actuales
gobernantes en la ciudad. Bueno, dentro de mes y medio hay
Elecciones Municipales y podemos decidir si eso es lo que
nos gusta o preferimos otro tipo de ciudad. Decidan ustedes.
Antonio
Gallego
Miembro
del Foro Ciudadano de Zamora
Zamora,
10 de abril de 2007
|