MIGUEL ÁNGEL MATEOS, ¿Y AHORA QUÉ?
 
 

 

El sábado 16, día D, cuando, ¡por fin!, parió el “monte de Zamora”, se verá si un ratón, o mejor, un topillo, la noticia del alumbramiento ensombreció, un pelín nada más, mi alegría por el final de la tiranía en mi pueblo.
Me importan menos los tejemanejes en las pasadas semanas, lo ocurrido, que lo que va a ocurrir. Me preocupa, sin quitarme el sueño, que nuestro proyecto (me hablabas de tus contactos con grupos de otras provincias) de un partido de centro regeneracionista y social, se haya ido al garete.
Está surgiendo en España, no sé si fraguará, la idea de un partido de ciudadanos no profesionales de la política, nacional, superador de caducos nacionalismos, igualitario de todas las comunidades en lo que podría ser un estado federal, al estilo Alemania o EE.UU., donde no hay privilegios para ningún miembro, donde en las escuelas se enseña la misma historia, la misma geografía, la misma lengua; en los que sus habitantes, además de ciudadanos del mundo, se sienten más Alemanes que Bávaros y más Estadounidenses que Californianos. Necesario partido considero que supere el hereditario y sectario piñón fijo de ser del PP o del PSOE, de la COPE o de la SER.
Esos movimientos están emergiendo en cada provincia, aunque sean con un tinte localista o de rebotados de los dos grandes partidos, pero al fin en sus gentes cala la idea de no pertenecer a los “hunos” ni a los “hotros”. Una idea centrista, de regenerada honestidad.MIGUEL ÁNGEL MATEOS, ¿Y AHORA QUÉ?
¿Qué ha pasado en las negociaciones?. Me cuesta creer que tu “mareo de la perdiz” haya obedecido a darle gusto al ego “chupando cámara”. Pienso más bien en la fortaleza de tu órdago: en que querías ser alcalde y apuraste hasta el límite. Con Carlos y Guarido habías llegado a un medio acuerdo, dos de la madrugada del viernes. Le emplazaste para las diez. ¿Les ibas a decir, o me hacéis alcalde a mí, o hago yo a Rosa?. Si no te salía, de los del PP algo tendrías seguro. ¡Veremos qué!.
¡Y bien!: ahora hay que gobernar. Ahí es donde puedes dar la talla y salvar los muebles o acabar fagocitado del todo por el PP: PGOU, la adquisición del carísimo edificio, transparencia y limpieza en empleos y adjudicaciones de obras, recto empleo de los dineros públicos, austeridad en sueldos, liberados, gastos de representación, comidas, coches oficiales; política social de vivienda,..... .
Tu programa y tu postura en la oposición era, en todas esas cuestiones, muy coincidente con la de PSOE e IU. ¿por qué ahora no ha de seguir siéndolo, cuando, además tus electores son de un espectro de centro, centro izquierda? (¡que no es la gente de Santa Clara quien te ha votado, sino la de los ensanches, voto joven e ilustrado, puede que de mucho desencantado socialista ).
Ya sé que Carlos y Guarido tienen contigo un cabreo moruno, pero al uno, tan bonachón, y al otro, tan ético, puede se les pase. Supongamos situaciones: el “plan”, ¿retirada y uno nuevo consensuado por el “centro-izquierda”, o tú apoyas el modificado de Rosa?; la propuesta de austeridad de IU: ¿la apoyas o a la tradicionalmente dispendiosa del PP?. Supongamos que Paco, con cariño “el rojo”, propone grabar con un aumento del IBI a las viviendas y solares manifiestamente desocupados y especulativos: ¿qué harías?
¡Además!, ¡quién sabe!: Rosa Valdeón ha dicho que ciertas propuestas de los otros grupos son asumibles. ¿Mira que si lo fueran las señaladas u otras de ese cariz reformista y social?. Nunca he entendido por qué en los ayuntamientos, si los unos dicen blanco, los otros negro. ¿No sería más fácil la coincidencia en el recto gobierno ya que todos dicen buscar el bienestar y la felicidad de los ciudadanos, atendiendo al de la mayoría y primando el de los más necesitados?.
¡Oye!: ¡Mira que si tú, hombre de centro, fueras el muñidor de esos acuerdos sociales propuestos desde la izquierda y aprobados por la derecha que dice no ser ya la defensora de los ricos?. No sé si estoy soñando o es que busco para ti un papel bonito en esta comedia.
Sea como quiera, ¡un abrazo amigo!.


A. MODROÑO ALONSO
VILLALPANDO

 
 
 
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