A RODRIGO ALISTE: IZQUIERDA UNIDA, IGUAL HONRADEZ
 
 

 

       Nunca había leído en este periódico una sátira contra nadie acompañada de la foto, grande, hermosa, central, del satirizado; ocupando tan buen espacio y página.
      No hace mucho Macias, buen caballero andante, en defensa de la dama, se metió con el Concejal Soriano; el Municipal portavoz pepero, le llamó demagogo a Guarido porque pretendía austeridad en el gasto político y rebaja de sueldos. (¡Ay Miguel Ángel! ¡cómo nos defrauda tu apoyo implícito a los 63.000 eurazos de la Valdeón y los pocos menos a los siguientes!). En otra ocasión Carmen Ferreras le dio caña al matrimonio Guarido, Laura.
      Siempre en todos el sobado procedimiento de atacar al argumentador, en lugar de a los argumentos, la ofensa a la persona (en estos casos con futilidades: el desaliño de Soriano, las sandalias, los polos de Zara) cuando no se puede hacerlo a sus razones. Viejo y totalitario procedimiento que conozco por haberlo padecido: contra la razón la descalificación personal, mediante la chanza, la difamación o, en mi caso, el insulto que, además aquí, lo hacen mediante anónimos.
       En su “jocoso” e ingenioso artículo (¡bueno!: lo de posible carencia de sello en la carta de San Pablo es gracieta que no viene a cuento) , “La Prédica de Molina”, lo que usted pretende es menospreciar a éste, el payasete que promete, que nos va a hacer reír en la “Dipu”. ¿Recuerda usted cuando la ominosa censura a Antolín, el hombre que quiso regenerar y le traicionaron sus fieles coaccionados por Valladolid, que sí ha pagado a algún traidor?. Podría releer el discurso de Molina. Fue serio, acusador, profundo, riguroso. Intentar satirizar el intelecto de un digno Profesor, creo el más culto de todos los diputados, en una Corporación de tan bajo nivel cultural, es sospechoso.
      ¿No será que la ancestral y caciquil oligarquía de la anquilosada provincia teme la rebelión cívica de la quijotesca “trinidad” IU?.
       No es Fátima ni Lourdes su aumento de votos jóvenes e ilustrados. Es su oposición constructiva, el habérselo currado, el destapar irregularidades con europeas sentencias favorables, sus propuestas de austeridad, de honradez, de trasparencia. Sí, en cambio, puede ser el “Santo Oficio” la persistencia de los “conserva-duros”.
       No sé si Molina será ateo, pero sí le aseguro que la coherencia vital de estos izquierdistas, su ética, sintoniza mucho más con el Evangelio Cristiano que las oficiales y falsas ceremonias religiosas organizadas por algunos Curas y la derecha, como los esperpentos “marianos” de mi pueblo.


A. MODROÑO ALONSO


 
 
 
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