Buenas tardes y buena suerte (2-10-07)
 

 

      Richard Rogers, arquitecto ingles de origen italiano y Premio Pritzker por su obra arquitectónica, el llamado Nóbel de arquitectura, y experto en cuestiones urbanas dice sobre la ciudad: “la única fórmula de ciudad sostenible es la ciudad compacta. Una ciudad con buen transporte público, donde la gente pueda trabajar, vivir y entretenerse sin recorrer grandes distancias, donde no haya un centro sino muchos centros vitales y que sea una ciudad sostenible desde el punto de vista medioambiental, con un cinturón verde a su alrededor, con buena relación entre el campo y la ciudad, evitando vaciar sus centros vitales”. Y también añade: "La relación entre la sociedad y la arquitectura es el espacio público como lugar de encuentro e intercambio de ideas".
Todo esto viene a cuento por el debate abierto sobre el PGOU, que pretende que nuestra ciudad se expanda sin rumbo, sin justificación real, alejando a los ciudadanos de sus centros naturales e invadiendo los mejores espacios naturales que nos rodean y que a su vez nos identifican. Un PGOU siempre es un documento político y de intereses particulares; en muy pocos casos sirve para diseñar una ciudad al gusto de sus ciudadanos y acorde con las posibilidades reales de desarrollo y crecimiento. La política, en muchos casos, está manejada por intereses particulares, difíciles de descubrir, ya que aquellos que mueven los hilos, políticos y promotores, pueden recibir muchos calificativos pero no el de tontos. En los procesos de planificación de la ciudad, los ciudadanos somos convidados de piedra a pesar de ser los sufridores.
Lo que está pasando en Zamora con el Avance del PGOU es un ejemplo claro de lo dicho anteriormente pero peor. La política se ha puesto al servicio exclusivo de intereses particulares subterráneos, ¿por qué el anterior alcalde Antonio Vázquez tenía tanta prisa en aprobar este Plan? ¿Qué hay de nuevo en nuestro entorno económico y demográfico que justifique recalificaciones de suelo que permiten construir hasta 100.000 viviendas nuevas? ¿Para que sirve la Agenda 21 de esta ciudad donde se habla de sostenibilidad y respeto al medio ambiente si luego lo destruyen?
Parece que la actual Alcaldesa quiere reconducir todo este enorme desatino. Hasta ahora solo han sido palabras, las suyas las más claras, las de otros, de su propio partido, confusas y equivocas. Habrá que esperar al final. Y mientras, ¿qué están haciendo ciertos promotores privados? ¿A quien están presionando? ¿Qué miedos y mentiras están difundiendo? ¿Quienes son sus heraldos? Seguro que no están quietos.


Antonio Gallego

 
 
 
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