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Richard
Rogers, arquitecto ingles de origen italiano y Premio Pritzker
por su obra arquitectónica, el llamado Nóbel
de arquitectura, y experto en cuestiones urbanas dice sobre
la ciudad: “la única fórmula de ciudad
sostenible es la ciudad compacta. Una ciudad con buen transporte
público, donde la gente pueda trabajar, vivir y entretenerse
sin recorrer grandes distancias, donde no haya un centro
sino muchos centros vitales y que sea una ciudad sostenible
desde el punto de vista medioambiental, con un cinturón
verde a su alrededor, con buena relación entre el
campo y la ciudad, evitando vaciar sus centros vitales”.
Y también añade: "La relación
entre la sociedad y la arquitectura es el espacio público
como lugar de encuentro e intercambio de ideas".
Todo esto viene a cuento por el debate abierto sobre el
PGOU, que pretende que nuestra ciudad se expanda sin rumbo,
sin justificación real, alejando a los ciudadanos
de sus centros naturales e invadiendo los mejores espacios
naturales que nos rodean y que a su vez nos identifican.
Un PGOU siempre es un documento político y de intereses
particulares; en muy pocos casos sirve para diseñar
una ciudad al gusto de sus ciudadanos y acorde con las posibilidades
reales de desarrollo y crecimiento. La política,
en muchos casos, está manejada por intereses particulares,
difíciles de descubrir, ya que aquellos que mueven
los hilos, políticos y promotores, pueden recibir
muchos calificativos pero no el de tontos. En los procesos
de planificación de la ciudad, los ciudadanos somos
convidados de piedra a pesar de ser los sufridores.
Lo que está pasando en Zamora con el Avance del PGOU
es un ejemplo claro de lo dicho anteriormente pero peor.
La política se ha puesto al servicio exclusivo de
intereses particulares subterráneos, ¿por
qué el anterior alcalde Antonio Vázquez tenía
tanta prisa en aprobar este Plan? ¿Qué hay
de nuevo en nuestro entorno económico y demográfico
que justifique recalificaciones de suelo que permiten construir
hasta 100.000 viviendas nuevas? ¿Para que sirve la
Agenda 21 de esta ciudad donde se habla de sostenibilidad
y respeto al medio ambiente si luego lo destruyen?
Parece que la actual Alcaldesa quiere reconducir todo este
enorme desatino. Hasta ahora solo han sido palabras, las
suyas las más claras, las de otros, de su propio
partido, confusas y equivocas. Habrá que esperar
al final. Y mientras, ¿qué están haciendo
ciertos promotores privados? ¿A quien están
presionando? ¿Qué miedos y mentiras están
difundiendo? ¿Quienes son sus heraldos? Seguro que
no están quietos.
Antonio
Gallego
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