Buenas tardes y buena suerte (16-10-07)
 

 

      Empiezo mi comentario de hoy con una frase muy conocida del poeta español del Romanticismo, Ramón de Campoamor: “En este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Como casi todo el mundo sabe, además de poeta, perteneció al partido moderado y ocupó un puesto en el Congreso de los Diputados en 1850. Es decir, acabó metido en la política de su época.
Pues bien, en nuestro país la clase política y los grupos de poder que existen en la sociedad están abusando en demasía de la verdad que contiene esta expresión y el color del cristal que usan para analizar y comunicar a los ciudadanos sus opiniones sobre los temas importantes es, en realidad, un mecanismo de confundir y engañar que acaba hastiando a todo el mundo salvo a los autores.
Tomemos dos ejemplos actuales: los Presupuestos Generales del Estado y la asignatura Educación para la Ciudadanía. En el primero, los dos grandes partidos están metidos, a nivel provincial, en una guerra de cifras, ratios, comparaciones e interpretaciones totalmente partidistas, pensadas sólo para desacreditar al contrario y en nada para informar de la realidad. Con ello el ciudadano de a pie es incapaz de comprender nada y acaba no creyendo a ninguno, lo cual es lamentable. Seguro que ahora, con los Presupuestos de la Junta de Castilla y León, pasa lo mismo pero a la inversa.
En el segundo asunto, la asignatura Educación para la Ciudadanía, además de los partidos políticos está por medio la Iglesia católica y los intereses que mueve, qué es donde está la verdadera cuestión. No les sirve de nada que desde ya hace años muchos profesionales del tema hayan trabajado en ello, que sea una asignatura que existe en los programas de casi todos los países democráticos, que la enseñanza institucional no sólo tiene el derecho sino la obligación de instruir en valores morales y cívicos compartidos, no para anular la pluralidad moral y cívica, sino para consolidar el marco de convivencia social. Esto lo sabe y lo entiende cualquier ser civilizado y de buena voluntad. Sobre esta asignatura, se están vertiendo un montón de mentiras. Apoyándome en el filósofo y catedrático Fernando Savater voy a desgranar sólo algunas: es falso que la moral sea un asunto familiar ya que nadie vive sólo dentro de su familia y la persona tiene una amplia interacción social. Cualquiera que tenga hijos lo sabe perfectamente; los tiempos del padre patrón ya han pasado y la familia no tiene el monopolio sobre la formación de sus hijos. También es falso lo expresado por el líder de la oposición, Sr. Rajoy, de que la laicidad y la Educación para la Ciudadanía llevan al totalitarismo. Seguro que no hubiese dicho semejante tontería si no hubiese estado presente el cardenal Cañizares. La mejor contestación está de nuevo en boca del profesor Savater : “Vaya, hombre, seguro que la electricidad y el bidé son los causantes de la decadencia de Occidente”.


Antonio Gallego

 
 
 
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