| |
|
Maragall de nuevo, siempre
Maragall... Tengo para mí que si no fuera por su
valentía de hace unas semanas al proclamar sus primeros
síntomas de Alzheimer, no se nos haría tan
difícil como se nos hace cuestionar las afirmaciones
de este hombre.
Hace
unos días, en el XII Encuentro de Economía
de S'Agaró, lamentó las deficientes conexiones
viarias y ferroviarias que vive actualmente Cataluña
y que, a su juicio, son herencia de una "visión
radial" de España. Lamentó también
que el desarrollo actual de las infraestructuras siga respondiendo
a un modelo "centrípeto". Según
él, hasta hace poco "no se entendía"
que la línea de tren Bilbao-Barcelona fuera más
importante que la de "Madrid-Zamora. Y me temo que
ahora mismo tampoco se entiende del todo", añadió.
Ahora
Zamora; pero qué sabrá él de Zamora...
Sabe sí, que es un lugar olvidado y pobre, habitado
por gentes sencillas, con una gran riqueza histórica
–eso no sé si lo sabe—, que se despobla
aceleradamente; sabe sí, que algunos emigrantes zamoranos
andamos hace años por aquí aportando lo que
podemos a Cataluña; sabe sí, que “aquello”
es la España profunda; sabe, tal vez..., que algún
zamorano incómodo habla castellano en el Parlament.
Pero no sabe, o no quiere saber, porque no le interesa para
su manipulación de las gentes, que no habrá
AVE Madrid-Zamora, sino Madrid-Coruña y que Zamora,
mira tú, sólo estaba por ahí... y le
toca –¡por una vez!— De igual modo no
sabe, o no quiere saber, que su Bilbao-Barcelona (así,
por ese orden, que “lo nostre” es el destino),
no debe ser –cuando sea— otra cosa que Bilbao-Zaragoza.
No habló,
no, a pesar de que aun era President –y bien hubiera
venido que lo hiciera—, cuando, ahora hace dos años,
RENFE eliminó el tren que hacía Zamora-Barcelona.
Una pérdida más de la España en red;
una pérdida más de la Zamora olvidada.
Él
y tantos como él consideran –han considerado
siempre, a pesar del éxito del AVE andaluz—,
que primero debió de ser Madrid-Barcelona, luego
Francia-Barcelona, después Valencia-Barcelona y ahora,
sin que ningún vasco lo reclame, Bilbao-Barcelona
olvidando Zaragoza –y Lleida y Tarragona— Todo
“nada” radial como se ve. Tal vez algún
día, perdonadme la ironía, reclame el AVE
Coruña-Barcelona –por Zamora, claro—
¡Ah! infraestructuras, cuánto juego dan a los
localismos.
En
fin, disculpemos a Maragall, a quien durante veintitantos
años no le importó dar motivos a unos para
que lo llamaran “botifler” con tal de conseguir
que otros lo hiciéramos “Molt Honorable Senyor”.
Se entiende la necesidad que ha tenido a partir de ese momento
de ganarse el “certificado”. En esas anda todavía.
Santiago
Fernández
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora
Zamora, 26 de noviembre de 2007
|
|