Buenas tardes y buena suerte (27.11.07)
 

 

      De José Navarro Talegón se pueden afirmar, entre otras muchas, tres cualidades fundamentales: ser un buen conocedor del arte y del patrimonio histórico; ser una persona honesta e integra y ser independiente de politiquerías y banderías localistas. Estas cualidades son reconocidas no sólo por los profesionales del sector sino por todos los ciudadanos, especialmente en su querido Toro, que ha llegado a este siglo bella y majestuosa gracia a él. De estas tres cualidades, posiblemente, su independencia es la que más molesta al poder político, especialmente al poder político mediocre y de campanario. Ser independiente significa actuar en coherencia con tu forma de ser y de pensar. Ser independiente implica capacidad para no someterse al dictamen de los que consideran que tienen siempre la verdad. Ser independiente supone libertad de expresión y capacidad para ejercer la crítica sin miedo a represalias y a la pérdida de tus derechos.
El cese de Navarro Talegón de la Comisión de Patrimonio de Zamora, en la que venía desempeñando su defensa del patrimonio de la provincia, ha sido una decisión política, disfrazada cobardemente por la aplicación del Reglamento para la Protección del Patrimonio Cultural de Castilla y León. No puede ni debe ser necesario cesar en el cargo a quien a lo largo de una dilatada y por tanto comprobable actividad profesional, ha velado por la conservación del patrimonio y ha demostrado su valiosa aportación desde una sólida formación científica y una intachable integridad e independencia.
El daño de este cese lo vamos a sufrir todos los zamoranos ¿Qué credibilidad puede tener esta Comisión plagada de personas que son funcionarios de la propia administración autonómica, de forma más o menos directa? Es evidente que la independencia de este organismo brillará por su ausencia ¿En qué situación quedan los restantes componentes de una Comisión ya tan devaluada? Personalmente creo que este ataque tan directo a un miembro de la Comisión debería hacer recapacitar al resto sobre su continuidad en este órgano, con una dimisión conjunta y contundente ante una decisión tan injusta e inmerecida.
Parece que nadie de la administración autonómica quiere dar la cara de ser el autor o autores de tal injusticia, incluso se dejan caer comentarios intencionados para crear confusión pero, usando la expresión de unos de los lideres más admirados y verborreicos del PP, seguro que no están en desiertos remotos ni en montañas lejanas, estos personajes sí que están muy cerca de nosotros. Para todos ellos sólo debe existir el desprecio de los ciudadanos.


Antonio Gallego

 
 
 
Volver
Subir