Buenas tardes y buena suerte (15-01-08)
 

 

      La Fundación Baltasar Lobo fue creada en abril del 2004, después de varios años de negociaciones y compensaciones económicas, vía pago de impuestos, con las entonces hermanas y herederas del escultor, ya fallecidas, llevadas a cabo durante el mandato del anterior alcalde Antonio Vázquez. En ese periodo también se decidió que la ubicación del futuro museo fuese el Castillo medieval de la ciudad y que el proyecto lo realizase el conocido arquitecto Rafael Moneo. Como en todo proyecto importante hubo controversia sobre su ubicación y gestión. Asimismo, tenemos que recordar que aún no está toda la obra del escultor en Zamora ya que queda una parte importante en la ciudad italiana de Verona así como parte del archivo personal de Lobo. Por otro lado, en estos momentos se están haciendo excavaciones arqueológicas en el Castillo, que están descubriendo un aspecto interior inédito y espectacular del edificio.
En su día, mayo del 2004, el Foro Ciudadano de Zamora emitió un comunicado titulado Museo de Baltasar Lobo donde se pedía, entre otras cosas: la necesidad de agilizar la selección de un director para el futuro museo que trabajase en paralelo al proyecto del edificio; reflexionar sobre la necesidad de ampliar su función como Museo de Escultura Contemporánea, manteniendo el nombre de Baltasar Lobo, a fin de asegurar mejor su futuro y aprovechar este tiempo de espera para presentar la colección y el proyecto museístico a la sociedad zamorana con una exposición importante en la ciudad, con buena publicidad nacional e invitando a los principales directores de Centros de Arte Contemporáneo de España y Portugal. El tiempo está pasando y nos reafirmamos en esas ideas y más cuando las obras en el Castillo están poniendo al descubierto un contenedor que amplia sus posibilidades en gran medida y que obligará a Moneo a realizar un proyecto muy distinto al que pudo pensar en su día cuando el Castillo más se parecía a una gran panera. Esta nueva y sugerente dimensión también abre más posibilidades de ampliar la finalidad del Museo a la escultura contemporánea. Otro elemento importante que ha cambiado en este tiempo es la representación familiar en el Patronato, con miembros de tercera generación, y sus abogados respectivos, que posiblemente ya no sientan igual los fines originales que tenían las hermanas y aparezcan componentes más crematísticos así como el deseo de protagonismo personal, ya evidenciados en detalles reales que han sucedido en ambas direcciones. Y por último, no olvidemos otro elemento fundamental y es que tenemos una nueva Corporación Municipal, con una oposición política con mucha fuerza. Por ahora la alcaldesa no ha dicho nada al respecto. Con todo este nuevo panorama se debería abrir un periodo ordenado y constructivo de reflexión y debate, no sólo entre los políticos sino con otros colectivos y especialistas culturales que ya existen tanto en la ciudad como en los ámbitos nacionales sobre el futuro del proyecto, que puede ser importante para Zamora si se hace bien. Y posiblemente también sea necesario poner a los actuales herederos de Lobo en su sitio.


Antonio Gallego

 
 
 
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