|
|
Ya han pasado bastantes
meses desde las elecciones municipales y algunos zamoranos,
entre los que me encuentro, no vemos la gobernación
de nuestro Ayuntamiento por ningún lado. Y cuando
hablo del Ayuntamiento no me refiero sólo al equipo
de gobierno del PP, que tiene la mayoría en estos
momentos sino a todos los grupos políticos que lo
componen. La palabra política puede tener muchas
definiciones grandilocuentes pero la que busca y entiende
la mayoría de la gente es la del “arte de gobernar”,
que no es otra cosa que resolver los problemas que tenemos
ahora y planificar con realismo, entre todos, el futuro
social y económico de nuestro entorno. Sería
absurdo entrar en otras profundidades como la que cita Anatole
France de que “gobernar significa desconcertar”
o lo que dice Maquiavelo sobre el gobernante, que “debe
tener habilidad para fingir y disimular”. En algunos
casos parece que nuestros políticos locales están
jugando más a eso: a desconcertar, fingir y disimular.
Como mejor se mide la calidad de un político es cuando
tiene que gobernar en minoría ya que no le queda
más remedio que pactar con los otros grupos, lo cual
siempre supone cesión dentro de la negociación.
Pero esta calidad se debe exigir tanto al que tiene la mayoría
como al que está en la oposición y nadie pone
en duda de que el que cuenta con más poder tiene
más responsabilidad de llegar a acuerdos razonables
con el resto. Tengo sensación de que los grupos políticos
del Ayuntamiento de Zamora todavía no se han desprendido
del espíritu electoral de mayo del 2007 y no saben,
quieren o pueden centrarse en la gobernación de la
ciudad. Posiblemente, todos estén alargando el tiempo
para ver que pasa en las próximas Elecciones Generales
de marzo; si fuese así, están incurriendo
en una irresponsabilidad ya que empezaron a ejercer su función
hace ya ocho meses.
Acercándome más a como personalmente veo las
cosas, la actual Alcaldesa, que venía precedida del
atributo de buena gestora, no ha cumplido hasta ahora esa
condición, sin negarle esa posibilidad, pero yo al
menos no la he visto, desde la barrera, ningún detalle.
También percibo que su equipo es bastante débil
salvando alguna escasa excepción. Casi todos los
asuntos importantes de la ciudad siguen abiertos y, además,
parece que existe una gran confusión en sus planteamientos.
Ella es la principal responsable del estado en que se encuentra
la gobernación de esta ciudad. IU sigue con su línea
de trabajo constante y casi siempre constructiva, aportando
y estudiando concienzudamente sus propuestas pero parece
que existe una imposibilidad genética de llegar a
algún pacto con el Equipo de Gobierno, lo cual es
un desperdicio. Al PSOE le veo sin sacar provecho a sus
ocho concejales, con una línea de actuación
insegura y posiblemente sea el partido que está más
pendiente de los resultados de marzo. En cuanto a ADEIZA,
sigue haciendo su juego, moviendo el balón pero sin
atreverse a dar el pase definitivo, lo cual puede llegar
a desesperar al público. Además repite en
demasía su lenguaje mesiánico como ha ocurrido
en estos días con su último descubrimiento
de la situación tan mala que tiene la provincia,
ya conocida y denunciada hace tiempo por muchos grupos y
colectivos.
Antonio
Gallego
|
|