Buenas tardes y buena suerte (22-01-08)
 

 

      Ya han pasado bastantes meses desde las elecciones municipales y algunos zamoranos, entre los que me encuentro, no vemos la gobernación de nuestro Ayuntamiento por ningún lado. Y cuando hablo del Ayuntamiento no me refiero sólo al equipo de gobierno del PP, que tiene la mayoría en estos momentos sino a todos los grupos políticos que lo componen. La palabra política puede tener muchas definiciones grandilocuentes pero la que busca y entiende la mayoría de la gente es la del “arte de gobernar”, que no es otra cosa que resolver los problemas que tenemos ahora y planificar con realismo, entre todos, el futuro social y económico de nuestro entorno. Sería absurdo entrar en otras profundidades como la que cita Anatole France de que “gobernar significa desconcertar” o lo que dice Maquiavelo sobre el gobernante, que “debe tener habilidad para fingir y disimular”. En algunos casos parece que nuestros políticos locales están jugando más a eso: a desconcertar, fingir y disimular.
Como mejor se mide la calidad de un político es cuando tiene que gobernar en minoría ya que no le queda más remedio que pactar con los otros grupos, lo cual siempre supone cesión dentro de la negociación. Pero esta calidad se debe exigir tanto al que tiene la mayoría como al que está en la oposición y nadie pone en duda de que el que cuenta con más poder tiene más responsabilidad de llegar a acuerdos razonables con el resto. Tengo sensación de que los grupos políticos del Ayuntamiento de Zamora todavía no se han desprendido del espíritu electoral de mayo del 2007 y no saben, quieren o pueden centrarse en la gobernación de la ciudad. Posiblemente, todos estén alargando el tiempo para ver que pasa en las próximas Elecciones Generales de marzo; si fuese así, están incurriendo en una irresponsabilidad ya que empezaron a ejercer su función hace ya ocho meses.
Acercándome más a como personalmente veo las cosas, la actual Alcaldesa, que venía precedida del atributo de buena gestora, no ha cumplido hasta ahora esa condición, sin negarle esa posibilidad, pero yo al menos no la he visto, desde la barrera, ningún detalle. También percibo que su equipo es bastante débil salvando alguna escasa excepción. Casi todos los asuntos importantes de la ciudad siguen abiertos y, además, parece que existe una gran confusión en sus planteamientos. Ella es la principal responsable del estado en que se encuentra la gobernación de esta ciudad. IU sigue con su línea de trabajo constante y casi siempre constructiva, aportando y estudiando concienzudamente sus propuestas pero parece que existe una imposibilidad genética de llegar a algún pacto con el Equipo de Gobierno, lo cual es un desperdicio. Al PSOE le veo sin sacar provecho a sus ocho concejales, con una línea de actuación insegura y posiblemente sea el partido que está más pendiente de los resultados de marzo. En cuanto a ADEIZA, sigue haciendo su juego, moviendo el balón pero sin atreverse a dar el pase definitivo, lo cual puede llegar a desesperar al público. Además repite en demasía su lenguaje mesiánico como ha ocurrido en estos días con su último descubrimiento de la situación tan mala que tiene la provincia, ya conocida y denunciada hace tiempo por muchos grupos y colectivos.


Antonio Gallego

 
 
 
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