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1. Con carácter previo: no estoy aquí en representación de los vecinos, sino que estoy como un vecino, si acaso representando un pequeño grupo.
De lo que se trata es de constatar una serie de situaciones y exponer unos puntos de vista para que se abra el diálogo posterior.
2. Aunque ya se haya aludido, hay que hacer una pequeña referencia a la especial situación y configuración urbana del casco histórico. En otras ciudades se encuentra en el centro de las mismas, mientras que aquí se sitúa en un extremo, en lo que podríamos denominar un fondo de saco.
3. Sus comunicaciones son difíciles, por calles estrechas y quebradas. A pesar de que luego hagamos una reflexión sobre la evolución del número de vecinos, lo cierto es que vive un porcentaje de población de edad avanzada que no dispone ni de un solo autobús o microbús público para su transporte. No valen argumentos de rentabilidad, primero por su objetivo social, que nunca puede ser medido con criterios de rendimiento económico, y después por comparación con la instalación de líneas de transporte urbano a lugares de los que se duda de su eficacia mercantilista: por ejemplo, a Carrascal y a la urbanización Siglo XXI, que comenzaron a operar en febrero de este año, exigiendo un esfuerzo del ayuntamiento, quien en declaraciones de su propio concejal de tráfico, reconocía que los servicios son poco rentables. 
4. El casco se peatonalizó en su momento y prácticamente se erradicaron los coches. Posteriormente, la presión de comerciantes, fundamentalmente, hizo que el ayuntamiento diera marcha atrás en su medida y se permitiera de nuevo la circulación y aparcamiento de coches, con lo cual, nos encontramos con un peatón desprotegido, carente de aceras y a merced de los vehículos.
No hay ningún otros sitio en Zamora, ni fuera de Zamora, en el que se respeten menos las señales de circulación. A modo de ejemplo:
-Es imposible llegar a la catedral en coche, pero se llega. Reacciones de los de fuera cuando llegan a la Plaza de Antonio del Águila.
-Es imposible, igualmente pasar por el arco del obispo en coche, pero se pasa.
-Hay coches aparcados en la plaza de la catedral, no sucede en ningún lugar del mundo
-Es más, hay coches aparcados en el propio atrio
-Se instalan terrazas entre coches y al lado de las cuales pasan coches: Tilos y Castillo
-Coches aparcados invadiendo jardines sin ningún pudor
-Arco de San Ildefonso, con circulación prohibida en ambos sentidos, es de doble circlcn. con coches que incluso tocan el claxon a los peatones para que se aparten.
-Coches que continúan rectos hacia el parador en la rúa, en la Magdalena, en lugar de girar a la izda.
-Bula de ciertos coches para pasar por sitios prohibidos: Diputación, Consejo Consultivo, Zamora Limpia, taxis. Los coches oficiales deberían ser los primeros en dar ejemplo. En el Cons. Consult. me refiero a turismos, pues el autobús que trae a las personas, supongo de Valladolid, no pasa y respeta.
-Bula de ciertos coches particulares, fundamentalmente comerciantes y de personas que frecuentan negocios de bares, para circular y aparcar a su antojo en cualquier lugar del casco. Ayer, a las diez de la noche, había 11 coches aparcados en la Pl. de los Ciento.
5. En cuanto a aparcamientos, el de San Martín está vacío mientras los coches y autobuses aparcan en su exterior, en sus mismas paredes, con total impunidad.
Delante del palacio diocesano también se aparca con total libertad. No vamos a entrar a discutir la propiedad de ese trozo de espacio público, porque, obedeciendo las señales, es imposible llegar allí los no residentes.
El negocio de restaurante que se encuentra en la plaza confluencia de Troncoso y C. de Campanas, utiliza dicha plaza para aparcamiento de los coches de dueños y empleados y de clientes. Por cierto, dicho negocio vacía el agua de limpieza del local en la arqueta situada en mitad de dicha plaza, al lado de la encina. Si alguien desea comprobarlo puede ir y ver la grasa que rodea la referida arqueta.
Los dos locales que se encuentran en San Martín reúnen gran cantidad de vehículos sin que nadie utilice el parking vacío del mismo sitio.
A propósito de hostelería, la mayoría de los locales vacían sus botellas en los contenedores verdes de residuos generales, al menos los dos que se encuentran en la Rúa.
De igual manera, los jardineros utilizan dichos contenedores para depositar en ellos las hojas y todo lo que sacan de los jardines, pero es que además lo depositan directamente, sin bolsa, que debe ser muy cara.
6. No existe un servicio, ni instalaciones de urinarios públicos, en un lugar al que van la mayoría de las personas que visitan Zamora. Consecuencia: se utilizan nuestras puertas y rincones, por ej. Corral de Campanas.
Las iglesias son también urinarios: San Juan, y las pintadas, orines y vomitonas abundan, al igual que las botellas y vasos rotos, sobre todo después de los botellones permitidos que producen grandes molestias e inconvenientes a los vecinos. También abundan las heces de perros. La puerta sur de San Ildefonso es un ejemplo de desidia histórica.
7. A alguien se le debe ocurrir pensar por las razones que llevaron a elegir a los habitantes del casco, dicho espacio como residencia. Y las razones pueden ser perfectamente la búsqueda de la tranquilidad, de un silencio mayor, de una protección de su entorno, ¿qué pensar de la destrucción de un muro centenario de un metro de espesor para construir un murete del grosor de un ladrillo? Véase la calle Corral de Campanas. No se acierta a entender que a la casa que está al lado se la obligue a mantener el muro aún cuando haga una puerta de entrada a su garaje (con buen criterio) y diez años después se permita la demolición de un muro que daba carácter a una de las calles más antiguas. Resultado: muro de ladrillo, a media altura del anterior, pintado de beig y destinado a grafittis.
Y es que la Pl. de la Catedral no debe ser un espacio multiusos en el que ensayen cuando les parezca las bandas de cornetas y tambores (sábados por la tarde) como que a las tres de la mañana de los días de las reuniones de gigantes y gigantillas, los habitantes cercanos tengamos que seguir soportando el concierto de los bombos portugueses. Las actividades deben realizarse, esto es innegable, pero reglándolas, limitándolas a un horario y respetando a los ciudadanos del entorno que, a su vez, respetan la realización de dicha actividad.
Y qué decir de la Casa de los Gigantes: aún recuerdo el título del periódico ante su inauguración: la Callas en la catedral. Pues bien, la Callas se convirtió en poco tiempo en el bacalao más radical en conciertos celebrados hasta las ocho de la mañana con las puertas del local abiertas, sin que la policía efectuara demasiado intento de hacer cumplir la normativa sobre ruidos, y sin que aún logremos entender cómo el obispado alquiló dicho local para el uso al que se destinó.
8. Las máquinas limpiadoras que nos visitan con asiduidad, contaminan el aire (gases y polvo) y el ambiente (ruido) más que limpian, a la vez que manchan zócalos de edificios singulares: sólo hay que ver la fachada del archivo histórico
Tampoco comprendemos cómo se riega de igual manera todas las mañanas, incluidas las de lluvia. Alguien tiene que poner un poco de sensatez ante tanto desaguisado.
9. Un apartado especial para nuestra Asociación de vecinos, impulsada desde la anterior corporación municipal, y creada de una forma secreta e inaccesible, sin que nadie de los vecinos se enterara. Pertenezco a la misma, habiendo pagado su cuota de ingreso desde abril de 2006, y desde entonces, no he tenido ni una convocatoria, ni una reunión, ni una actividad, ni una citación para renovación de cargos que se perpetúan en el tiempo. Tampoco he recibido los estatutos que ni siquiera sé si existen y ante la petición personal de un listado de asociados se me contestó por el presidente, que no había y que se desconocía el número y nombre de los componentes. Me gustaría conocer tanto si a través del Ayto. se canalizan ayudas o si se conceden cantidades para realizar actividades, cuanto si se justifica adecuadamente la inversión de dichas cantidades.
10. ¿Qué es revitalizar? ¿Qué pretendemos con dicha palabra y con las medidas que de ella se deducen? La revitalización, a mi modo de ver, tiene que ser consecuente con una protección integral, con un respeto hacia el paseante y visitante que quizás no quiera encontrar en esa zona locales comerciales idénticos a los que se encuentran en el resto de la ciudad. Revitalizar es lograr la excelencia, con locales de hostelería especiales, con un entorno libre de coches, es atraer una visita de calidad. La revitalización tiene mucho que ver con la peatonalización, a la que consideramos auténtico motor de impulso del casco, en contra de las opiniones de quienes se opusieron a la misma.
Por otra parte, la peatonalización se contempla expresamente en la agenda 21 del Ayto. de Zamora en su página 91 (leer). ¿Qué le decimos a un ciudadano que decidió irse a vivir al casco histórico en función de esta declaración de principios institucional? ¿Qué le decimos sobre ese desarrollo sostenible recogido en la p. 6 de la misma agenda 21? ¿qué le decimos, en suma, sobre la quiebra del principio de responsabilidad producida?
El casco no se ha despoblado, sino que está más poblado que nunca. Hagamos un análisis o estudio rápido.
Para terminar, y abrir el debate después de nuestras intervenciones, un poco de ironía que me transmitió un vecino próximo: quizás sea bueno cuestionarse la prohibición a los paseantes, para que no puedan impedir el paso a los coches o para que no les dificulten el circular o el aparcar por donde nunca debieron hacerlo.
Tomás Cuadrado
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