El 2008 es el Año Internacional del Planeta Tierra, la casa común de todos los que vivimos en ella aunque no todos la disfrutamos de la misma manera. Se pretende con esta celebración sensibilizar a todos sus inquilinos sobre la importancia del desarrollo sostenible de sus recursos. Los que vivimos en el primer mundo, así nos llaman los que están en peores condiciones, llevamos ya mucho tiempo destrozándola y aprovechándonos de los recursos de todos. Curiosamente a esta situación hemos llegado como consecuencia de dos procesos importantes para la Humanidad: la Revolución Industrial, a finales del siglo XVIII, y el modelo liberal capitalista basado en el consumo que se está imponiendo en todo el mundo. En poco más de 200 años estamos poniendo su futuro, y por consiguiente el nuestro, en serio peligro.
Una de las consecuencias más evidentes de este maltrato al que estamos sometiendo al planeta Tierra es el Cambio Climático, una modificación atribuida directa o indirectamente a las actividades humanas que altera la composición global atmosférica, fruto de la explotación incontrolable de los recursos y del modelo occidental de vida que todos los países quieren copiar. Ya no existe margen para el escepticismo sólo para la información responsable y la concienciación de todos. Sabemos que vivimos, desde hace no muchos años, en un mundo globalizado en aspectos como son la información, la economía, la cultura, el deporte y otras materias. Pero no cabe duda que aquello que le suceda a la casa donde todos vivimos, el planeta Tierra, es lo más importante que tenemos entre manos en este momento.
¿Qué podemos hacer? Convencernos de que los peligros que nos amenazan son una realidad tangible y actuar en consecuencia a nivel individual y colectivo. Nadie puede mirar para otro lado ni pensar que esta amenaza es exagerada. Desde ya hace años existe, dentro de la ONU, el Panel Internacional sobre Cambio Climático donde colaboran 2.500 científicos de primera línea, independientes, que acordaron que la influencia del hombre ha creado un cambio sobre el clima global ya detectable científicamente. Según dicho panel, la temperatura de la superficie terrestre ha aumentado aproximadamente 0.6° grados en el último siglo. Las emisiones de dióxido de carbono, por quema de combustibles, han aumentado a seis mil millones de toneladas en 1996, un nuevo récord. Por otro lado, dicho año fue uno de los cinco años más calurosos según los registros climáticos que existen desde 1866. Asimismo se estima que los daños relacionados con desastres climáticos llegaron a 60 mil millones de dólares en 1996. El principal cambio climático hasta la fecha ha ocurrido en la atmósfera ya que hemos cambiado y continuamos cambiando el balance de gases que la forman. Podría continuar con muchos más datos pero no quiero abrumar demasiado.
Sería bueno que, por un instante, nos olvidemos de nuestras egoístas y cotidianas preocupaciones y reflexionemos sobre esta realidad a fin de asegurar a nuestros descendientes un planeta Tierra habitable y digno para todos. Buenas tardes y buena suerte.
Antonio
Gallego