Buenas tardes y buena suerte (24-06-08)
 

      Hace unos días, en una encuesta publicada en el Norte de Castilla sobre la visión que tenían los ciudadanos de Zamora sobre la situación política y de gobernabilidad en la ciudad una vez transcurrido un año de gobierno municipal, entre otras cosas, reclamaban que se cumpliesen las promesas realizadas en las campañas de petición de votos y entre ellas la referente a la construcción de Centros Cívicos (CC) en la capital. Al parecer un 91,2 % de los encuestados así lo demandaban, aponiéndose sólo un 3 %. Esta demanda fue en su día apoyada por 112 colectivos diversos de la ciudad, que pedían la construcción de tres CC en los barrios de la ciudad en un plazo de seis años, con un coste aproximado de 3,2 millones de euros. Todos los partidos apoyaron esta petición con algunos matices importantes por parte del  PP.
El actual proyecto del antiguo Matadero Municipal no será  en absoluto un CC; será básicamente un  centro para la Educación de Adultos que llevará adjunto, si algún día se hace,  la Biblioteca Municipal de San José Obrero, que se encuentra en situación  límite. La verdad es que resulta difícil entender las prioridades y solapamientos que se producen en ciertos proyectos de esta ciudad. Lo digo concretamente porque se pretende construir un Palacio de Congresos, expresión rimbombante, en el antiguo teatro del CEI con un coste que rondará los 15 millones de euros, cuando así mismo se está reconstruyendo el antigua teatro Ramos Carrión por la Diputación y el Ministerio de la Vivienda, también con un coste importante. Yo me pregunto porqué el futuro edificio del Ramos Carrión no podría haber tenido una función polivalente y que acogiese también los importantes congresos que se van a realizar en Zamora, ciudad de tamaño más bien pequeño. Con ello, el Ayuntamiento habría tenido dinero de sobra para construir los tres CC que todos prometieron. Se prefiere caer en el derroche de unos edificios, que aunque en parte son pagados por el Estado y la Autonomía, deberán ser mantenidos anualmente por el Ayuntamiento y la Diputación, es decir, con los impuestos de  todos los zamoranos.

Con este tipo de decisiones se dejan satisfechos a los empresarios, que no pondrán un euro en estos proyectos, y que siempre piden más suelo edificable, más entes feriales, más infraestructuras y ahora más congresos, exagerando o haciendo catastrofismo ante la pérdida de oportunidades futuras, no siempre bien valoradas. Se prefiere esta línea de actuación a la de potenciar la cultura de base, fomentar el desarrollo de actividades asociativas de todo tipo en los barrios y dotarles de instalaciones  municipales de calidad y dignas para todos los ciudadanos ¿Por qué será?  Buenas tardes y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
Volver
Subir