|
|
Estamos inmersos en crisis. No me refiero a la económica, que también, sino las que acosan a nuestro Ayuntamiento. Si la semana pasada fue la crisis de la izquierda entre el PS e IU a causa de la acusación sobre filtración de información por parte del secretario municipal al grupo de IU, esta semana le toca a la derecha debido a las duras críticas del presidente de los empresarios, Angel Herrero Magarzo, vertidas sobre el equipo de gobierno del PP por la subida de impuestos, que unido a otros asuntos aún sin resolver, le acusa de incapacidad para gobernar la ciudad. La alcaldesa le ha contestado que se dedique menos a criticar y más a trabajar en lo suyo, es decir, en la organización empresarial. No le falta razón a la alcaldesa, ya que al Sr. Herrero Magarzo le gusta mucho hablar de lo mal que lo hacen los otros y muy poco de lo que no hace la organización empresarial por Zamora, que sólo sabe pedir y jugar a la política.
De la primera crisis, entre las izquierdas, se dice que enterrará cualquier posibilidad de presentar una moción de censura, junto a ADEIZA, al actual equipo de gobierno del PP. De la segunda, la de la derecha, se barrunta que sin el apoyo empresarial, las posibilidades del partido del Sr. Maillo en la capital se verán muy mermadas. Personalmente creo que no pasará nada ya que el tripartito no tiene muchas posibilidades de gobernar la ciudad a estas alturas de la película, ya que el arroz está pasado, ni los comerciantes, perdón los empresarios, pueden vivir en Zamora sin la sombra que le proporciona la derecha.
Resulta sospechoso que el enfado provenga por la subida de impuestos para el 2009, en porcentajes nada exagerados, alegando que se llevaba muchos años sin retocarlos. Al parecer, según la CEOE, no se pueden actualizar los impuestos necesarios para el funcionamiento normal de la ciudad ni cuando hay años de bonanza como los anteriores ni de crisis como ahora ¡Vamos, que quieren todo! Seguro que en sus negocios actualizan anualmente los precios de los productos en parte para compensar los gastos que les repercuten otros proveedores. Pues al Ayuntamiento le ocurre lo mismo, agravado por la no subida en años anteriores. Lo vergonzoso es que los partidos políticos, todos, jueguen con la demagogia de los impuestos en sus programas electorales, sobre todo en las corporaciones locales, que no tienen mucha capacidad de maniobra al contrario que ocurre en el Estado y en las Autonomías. Un ayuntamiento, en el tema presupuestario, es como nuestra casa, donde debe de existir un equilibrio anual entre gastos e ingresos. Y sobre todo ahora, cuando es difícil conseguir partidas extraordinarias por la venta de inmuebles municipales, que lo compensaban todo. Buenos días y buena suerte.
Antonio
Gallego
|
|