Buenos días y buena suerte (4-02-09)
 

      En estos días se ha clausurado el Foro Económicos Mundial de Davos y el Alternativo del Brasil que, cómo todo el mundo sabe representan filosofías radicalmente distintas en la forma de estructurar nuestro planeta. Del primero, celebrado en la ciudad suiza donde el escritor Tomas Mann se inspiró para escribir una de sus obras más importantes “La Montaña Mágica”, hemos tenido bastante información en los medios de comunicación; del segundo, celebrado en la ciudad brasileña de Belem, breves reseñas. El glamour de los poderosos sigue teniendo más tirón que la realidad de los pobres.
A Davos han ido los ricos, rodeados de sus privilegios, residiendo en hoteles de lujo, usando medios de transporte exclusivos y necesitando un enjambre de guardaespaldas y policías para protegerlos. Necesitan brindarse para sentirse seguros. La presencia de líderes mundiales ha sido menor, posiblemente para evitarse el ridículo que hicieron con las previsiones que anunciaron el año anterior. Recordemos que el gurú de las finanzas George Soros hablaba, hace un año, del superboom económico y ahora es la súper crisis y solicita más dinero público para superarla. El Foro de Davos está sumido en el pesimismo. Los que hace un año sabían todo ahora están bloqueados y nadie sabe como meter mano al lío económico que muchos de ellos han causado. La lista de responsables es variada y en ella se mezclan pillos, banqueros, reguladores, políticos, economistas y periodistas especializados; cada uno ha representado su papel, siempre desde la seguridad de su visión. Son los representantes del capitalismo puro y duro.
En la ciudad amazónica de Belem todo ha sido distinto. Allí se congregaron cerca de 100.000 personas, muchas alojándose en camping y han llegado por los medios más variados y precarios. También participaron varios jefes de estado, pero salvo Lula da Silva, el resto sin demasiado caché internacional. Ellos sí están seguros que hay una alternativa al atribulado sistema capitalista mundial aunque el objetivo principal de este Foro sea brindar oportunidades a los colectivos y activistas para que establezcan contactos y debatan los diferentes problemas del momento. La mayoría considera que la debacle financiera es una muestra de que el capitalismo salvaje de libre mercado está en decadencia.
En medio de todo, está la sociedad civil que poco a poco empieza a movilizarse en Europa ante tantas decisiones gubernamentales que apenas entiende y, cómo en otras ocasiones, han sido los franceses los primero en salir a la calle. Se denuncia que la mayor parte de los dineros públicos están yendo al sistema financiero, especialmente a los bancos y sus directivos parecen que no están dispuestos a hacer ningún sacrificio. La desvergüenza roza la tomadura de pelo. Sin embargo son los ciudadanos más débiles quienes están sufriendo la constante subida del paro y el deterioro de las condiciones laborales. Cada vez confían menos en los políticos. Buenos días y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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