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Dentro
del Foro Ciudadano de Zamora existe un grupo dedicado al "Modelo
de Ciudad y Urbanismo". Para centrarnos en este objetivo,
estamos trabajando con el modelo definido por la Agenda 21
para ciudades y concretamente con un cuestionario DELPHI que
se aconseja contestar previamente entre los componentes del
grupo a fin de evaluar nuestra ciudad y posteriormente centrarnos
en los aspectos que consideremos más críticos.
Por cierto, para el que no esté informado, la Agenda
21 es un documento surgido de la Cumbre de la Tierra de Río
de Janeiro, en 1992, de amplia aplicación en todo el
mundo. En ello estamos, con borradores concretos, que posiblemente
a corto plazo, una vez cerrado este paso, hagamos públicos
en un documento asumido por el Foro. Recientemente, el Ayuntamiento
de Salamanca ha iniciado este proceso de aplicar la Agenda
21 a su ciudad, por cierto, con críticas muy duras
por parte de Ecologistas en Acción que la considera
un instrumento propagandístico por parte de la citada
Corporación ya que llevan hace mucho tiempo denunciando
ciertos aspectos contemplados en dicho documento, sin ninguna
respuesta por su parte.
Asimismo, el Ayuntamiento de Zamora está inmerso en
conseguir para el municipio la calificación de Excelencia
Turística, prevista para el 2005. Como se sabe, esta
calificación fue creada ya hace algunos años
por la Administración Publica y tiene como objetivo
mejorar la calidad del sector turístico en nuestra
ciudad con la colaboración de todos los agentes públicos
y privados. Uno de los objetivos de dicho plan es mejorar
el "Medio Urbano y Natural del Municipio", además
de sensibilizar e implicar a la población en la cultura
de la calidad. Con ello se pretende dotarnos de un argumento
más que anime al potencial visitante para que venga
a nuestra ciudad y se encuentre con un escenario, en múltiples
aspectos, que le dejará satisfecho. Evidentemente no
tengo nada en contra, pero como muchas veces ocurre, el enuncio
de tales actuaciones suena en los oídos de los ciudadanos
como un proyecto de propaganda, necesario en este mundo del
marketing y la imagen, pero con sospechas de que la Corporación
no siente realmente los principios que se quieren conseguir.
Hay muchas cosas sencillas que se pueden y deben hacer sin
necesidad de gastarse la cantidad de dinero que suponen proyectos
de esta envergadura.
Normalmente el turista que visita una ciudad suele ser agradecido
en su valoración de lo que ha visto, por diversas razones,
ya que se mueve por un espacio muy restringido de la ciudad
-el casco antiguo, los monumentos más representativos,
algún museo, el restaurante que le ha aconsejado un
amigo- y su estancia suele ser muy corta. Además, ante
lo nuevo, todo son descubrimientos agradables. Ve una parte
pequeña de la ciudad y no tiene tiempo de mirar con
cuidado otras realidades. Con seguridad, las personas que
viven en la ciudad suelen tener una imagen muy distinta del
turista y realmente son las que tienen un juicio más
correcto y ponderado de todo lo que los rodea. Pero volviendo
sobre el tema de la excelencia turística, una de las
cosas que sería muy útil hacer por parte del
equipo que ponga en marcha y controle el citado plan es pasear
por toda la ciudad, no excluyendo ningún barrio ni
zona, tanto de día como de noche. Debería llevar
un cuaderno donde reflejase el estado de lo que no le gusta
a fin de notificarlo para su solución y así
cada mes, comprobando lo que se ha mejorado, lo que sigue
igual y lo que aparece nuevo. Este simple control solucionaría
una parte importante de los problemas que tiene la ciudad,
no sólo para los turistas sino fundamentalmente para
los que vivimos en ella.
Nos encontraríamos que esta ciudad que aspira a la
excelencia turística tiene chapuzas tan significativas
como las siguientes: Contenedores de basura apoyados en la
iglesia de san Juan, joya románica, como indican las
guías y enfrente de las narices del Ayuntamiento; escultura
religiosa en la Plaza Mayor, de dudosa calidad y en un estado
de mantenimiento vergonzoso, por cierto, también a
la vera del la Casa Consistorial; niños y no tanto
que juegan al football, a pelotazo limpio, delante del teatro
Ramos Carrión o en la misma puerta del Palacio de la
Diputación ; pasarela de peatones del puente de hierro,
con cristales rotos, pintadas por doquier y suelo antideslizante
levantado y gastado; pasos de peatones en las calles que sólo
se pintan en Semana Santa o san Pedro, con una pintura de
tan baja calidad, que al cabo de quince días ya no
se ven con el riesgo a los peatones; estado pésimo
de las aceras del Puente de Piedra, otro monumento de la ciudad;
Plaza de la Marina, llena de pintadas, losas de las marquesinas
caídas y muro deteriorado; árboles rotos, doblados
o sujetos con una falta de sensibilidad difícil de
ver en otras ciudades; direcciones prohibidas como la del
arco de san Ildefonso, que se la saltan 7 de cada 10 coches,
con asombro y peligro de turistas y público en general;
paradas de autobús, como la del Mercado de Abastos,
con una señalización clavada en el suelo, sin
la imaginación suficiente para usar las clásicas
plataformas que existen en muchas ciudades; plazas como la
de la Constitución, San Martín o San Bernabé,
áridas e inhóspitas como si fuesen un campo
de labor pero con bancos; nivel de suciedad y pintadas por
toda la ciudad. Como las cosas sigan así, Zamora se
convertirá en la ciudad del graffiti en el peor sentido
de la palabra. Y respecto al nivel de ruido, recientemente
se ha presentado una querella contra el Ayuntamiento por una
asociación ciudadana contra el ruido. En este sentido
no quiero dejar pasar el nivel de ruido que durante todo el
verano se ha estado produciendo en la misma Plaza de la Catedral,
lugar de reposo y serenidad, por un bar alquilado al propio
Cabildo. ¡Válgame dios!, Las necesidades que
tiene la Iglesia para cometer tan importante error. Este hecho
ha sido muchas veces denunciado por los vecinos a la Policía
Municipal sin conseguir ninguna solución. ¿Qué
imagen se llevará el buscado turista ante una situación
tan aberrante?.
Si no sigo con la lista es por no hacer ni muy largo ni muy
pesado el artículo pero si el Ayuntamiento quiere le
puedo enviar muchas más "excelencias" de
nuestra ciudad, a la vista de todos, que no necesitan ningún
plan especial sólo control, sensibilidad y aplicar
las ordenanzas correspondientes. Pero lo nuestro es lo difícil,
el marketing, la imagen, el contratar una empresa especializada
y gastarnos el dinero, el tener un portal en Internet que
hable de las excelencias de Zamora. Y yo me pregunto, ¿Por
qué no empezamos primero por lo sencillo?.
Antonio Gallego Rodríguez
12
de octubre de 2004
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