SOBRE ENTORNOS, CONTORNOS Y DINTORNOS (I)
       
 

 

Nos admira la abundancia de los términos que eran propios del arte académico, como los que figuran en el encabezamiento. Actualmente, el término que ha adquirido gran importancia es el de entorno, dado el deterioro que sufre en todas las dimensiones de naturaleza, ciudad, etc y por eso está mas presente en los ciudadanos. Los términos de contorno, dintorno, sugieren formas, figuras...... Pero, ¿quién se acuerda de ellas?. Hasta los escultores cuidan que las formas les tiendan una trampa y que ahoguen el significado de su obra.
Sin embargo, los citados conceptos, pueden demostrar su utilidad, para aislar aspectos en el medio complejo que es la forma de la ciudad y, de forma especial, en las de carácter histórico, en las que se han ido acumulando capas de legados que se han convertido en señas de la memoria colectiva y, que frecuentemente, alcanzan las cualidades de la excelencia artística.
La realidad del entorno de la Catedral y del Castillo, en nuestra ciudad, participa de cualidades dotadas de un denso significado histórico y urbano, por lo que se presta a hacer lecturas y que pueden partir de los conceptos anunciados.
A la vista de las intervenciones arquitectónicas, que son inminentes en la zona del Castillo, el equilibrio del entorno va a ser alterado, tanto por la relación entre la forma arquitectónica y el entorno, como por los efectos que los nuevos usos van a imponer a la ordenación actual. Por el solo hecho de ser una actuación en una zona tan significativa de la ciudad, tendría que ser debidamente explicada y justificada. Sería una ocasión para corregir el olvido creciente en que ciudadanos y autoridades sentimos por la zona antigua, volcada la atención en las zonas de crecimiento, en la parte más opuesta de la ciudad.
Y no es un fenómeno nuevo lo del descuido, porque los sucesivos Ayuntamientos, desde la creación del Parque hace casi cien años, han hecho muy poco por la zona, lo estrictamente necesario para seguir siendo un mero escenario que ennoblezca celebraciones que ocupan tres días al año. Así, la precariedad de la urbanización general era evidente hasta hace muy poco: una capa de hormigón propia de extrarradio, abundantemente parcheada constituía su pavimentación. Tuvo que celebrarse la Exposición de las Edades del Hombre en el año 2003, para poner un discreto pavimento. El ajardinamiento, al cabo de un siglo de vida, transmite un estado de languidez que es patente en el desarrollo de árboles y arbustos, que solo puede explicarse por un precario presupuesto para su mantenimiento.
La necesidad de albergar nuevas funciones en la zona, no puede utilizarse bajo el pretexto de mejorar el conjunto, pues a no ser que esté bien pensada la implantación del nuevo Museo, acarreará una nueva rémora, con más decadencia del conjunto. No puede imaginarse que la zona siga siendo mera recipiendaria de lo que venga a mano, como un espacio que acepta pasivamente cuanto quiera localizarse dentro de ella (así tenemos el caso del edificio del Laboratorio). Habría que plantear que las nuevas arquitecturas buscasen una correspondencia en los entornos, contornos y dintornos de la zona.
Podríamos pasar a preguntarnos cómo se va a responder a las nuevas demandas generadas, tras la incorporación de los nuevos edificios Estas son algunas de las preguntas.
¿Cómo se entiende que nuevas edificaciones, unas, que van a ser de pública concurrencia y otras que amplían el número de viviendas en la zona, y que por lo tanto, implican vehículos y asistencias, vayan a seguir contando con el precario viario y espacio de aparcamiento actual?.
¿Cómo se va a hacer compatible el actual contorno del Castillo, pura estampa bélica, con un foso que solo sirve para ahogar infieles y acumular basura, un doble amurallado y un primer recinto hoy un erial, con el futuro uso que pretendes servir de atracción cultural y de aproximación a un espacio lúdico para viejos y jóvenes?.
Y de forma análoga, en otro de los contornos existentes, el de la muralla, sobre la peña que mira al río.¿Cómo va a seguir clausurada la ciudad, tal como ocurre en la actualidad, para las gentes que habitan en el arrabal?. Convengamos todos en que, al fin, se abran un nuevo portillo y una escala sobre la muralla para que se produzca una invasión pacífica de los ribereños, y con ello, de forma simbólica, se arrojen al olvido las seculares luchas de la Historia y que por virtud de la arquitectura, se produzca el acercamiento a las nuevas formas de cultura.
En cuanto al dintorno de los suelos, en la actualidad se desarrolla según formas caprichosas, de incierto diseño en el ajardinamiento, impropias de la historia del arte occidental, presentes en monumentos y piezas de arte. Se trataría de recuperar la antigua rasante de acceso a la Catedral, que enterraron bajo los escombros de la guerra, las tropas francesas, y de esta manera, se podría rescatar el eje procesional del; Medioevo, que se trazaría en la prolongación de la nave de la Catedral y el acceso a la antigua Corte -fortaleza. Y a partir de este eje, se regulase la composición total de jardines y paseos del Parque
Otros aspectos del dintorno que tendrían que ser revisados, serían someter a crítica, la utilización que se ha hecho de restos arqueológicos que intentan separar, de forma elemental, contornos, zonas estanciales y de paso.
Sería conveniente dar un carácter más urbano a los espacios del entorno, con el empleo de pavimentos con suelos duros y reducidos elementos de jardinería, que enmarcasen nuevos usos de tipo lúdico y sirviesen de marco caracterizado de la vida urbana..
Este somero repaso, lleva aparejado decisiones que consistirían en acometer obras de envergadura, como disponer de unos nuevos aparcamientos enterrados con acceso desde el barrio de Olivares.
Serían proyectos en que habría que desarrollar grandes dosis de imaginación y de voluntad política. Para ello se necesitaría un amplio respaldo ciudadano.. .
No se puede decir que la propuesta de renovación sea irrealizable. Es importante el que la opinión pública de la ciudad tome conciencia de que la renovación de la zona es un tema prioritario, y que la construcción de los nuevos edificios lo convertirá en apremiante.
Por ello y porque la integración y éxito de un museo son una tarea ardua al tratarse de una obra en una zona tan desvitalizada, sería un ejercicio muy enriquecedor para los proyectos y para la ciudad el promover un amplio debate en el que todos aprenderíamos, y también trataríamos de obtener respuestas convincentes a los problemas que se van a poner en evidencia con los proyectos previstos en esta zona.

Antonio Viloria - Arquitecto
Zamora, 29 de diciembre de 2005
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora

 
 
 
 
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