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El magistrado del Tribunal Supremo recordó que "la
noticia criminaliza más que la sentencia" para
pedir "un ejercicio de responsabilidad" a los
medios de comunicación.
"La publicidad y el riesgo a la apertura" de los
procesos judiciales "son buenos en favor de la transparencia",
en opinión del magistrado del Tribunal Supremo Perfecto
Andrés Ibáñez, que a reglón
seguido pidió a los periodistas "un ejercicio
responsable" para evitar juicios paralelos y respetar
el principio de inocencia del imputado o procesado, el
que precisamente propició la aplicación de
la publicidad. El prestigioso jurista abogó por una
actitud "crítica" entre los profesionales
de la información, que deberían dotarse,dijo,
"de una regulación" que ponga fin a los
excesos que se cometen en algunos medios de comunicación
porque "la noticia criminaliza más que la sentencia;
muchas veces tiene más repercusión la imputación
de una persona que la sentencia porque "cotiza"
menos que la imputación". En ese sentido apuntó
que "los índices de audiencia pueden traer a
primer plano de la actualidad asuntos que podrían
ser vanales y prescindibles". Se aplica la lógica
del beneficio: "la noticia es interesante si es rentable".
A lo largo de la conferencia que pronunció bajo el
título "Administración de Justicia, opinión
pública y medios de comunicación", invitado
por el Foro Ciudadano de Zamora, abundó sobre
"la inversión de valores" que ha provocado
la "irrupción" de los medios de comunicación
en el ámbito de la justicia, tras los cuarenta años
de oscurantismo vividos bajo el franquismo. Por otro lado,
el magistrado apeló a la responsabilidad de los medios
de comunicación, que "se prestan a la instrumentalización
y no deberían. Son utilizados con frecuencia para
generar opinión, lo que produce efectos devastadores",
recordó (con el ejemplo de "ley de la patada
en la puerta", del ex ministro socialista José
Luis Corcuera). "Los medios reelaboran, no son neutrales",
reiteró para retratar unos medios de comunicación
como "fenómenos macroempresariales o político",
cuya producción informativa "responde a estrategias
políticas o empresariales y la Justicia es una estructura
extraordinariamente frágil y, por eso, existe una
interacción desigual, sobre todo, si -la acción
de los medios- está planificada y dotada de intensidad".
Aquí el ejemplo más evidente es Silvio Berlusconi,
presidente del Gobierno italiano, "un buen fenómeno
mediático? hijo de Bettino Craxi -primer ministro
italiano condenado a 27 años de cárcel por
cobrar comisiones ilegales-" que utilizó sus
empresas de comunicación para llegar a la política
y, una vez en el poder, "controla férreamente
la opinión pública a través de sus
medios privados y de los públicos". Especialmente
duro se mostró al analizar el papel de la televisión,
"medio por excelencia que neutraliza a los ciudadanos,
donde los valores no están, llena de noticias pero
sin información". El magistrado del Tribunal
Supremo se refirió a este medio como la "antítesis
del homo sapiens", que supone "el regreso al puro
acto de ver, que no permite la distancia que la radio y
la prensa" para reflexionar, sino que "anula"
esa capacidad con un lenguaje "referido a cosas, y
que se resiste a entrar en temas complejos".
S.
Arizaga
Fuente:
La opinión de Zamora
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