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Todos
-o casi todos-, contra la central térmica de Sayago.
Salvo el apoyo público y explícito de la patronal
zamorana (al margen de los argumentos más o menos
serios, no olvidemos que la CEOE acoge en su seno a las
grandes empresas españolas), pocas personas, entidades
o colectivos se han atrevido a respaldar de entrada el proyecto
presentado por Iberdrola para generar energía eléctrica
en esta depauperada comarca. Ni siquiera la Cámara
Oficial de Comercio e Industria -también muy emparentada
con la empresa hidroeléctrica- ha sido tajante y
diáfana en su pronunciamiento: el presidente Vidal
se ha limitado a pedir sosiego y tranquilidad para reflexionar,
para estudiar con rigor las ventajas e inconvenientes de
esta iniciativa empresarial. El debate está abierto
y es vivo, intenso, con participación de los presuntos
afectados/beneficiados y, además, parece que se va
abriendo a la pluralidad. Estas cosas que tocan a la ecología,
a la calidad de vida en el medio rural y que encima está
claro que a quien benefician seguro es a la empresa promotora,
enseguida se envenenan y no es fácil enfocarlas con
la serenidad y la objetividad que pide el presidente de
la Cámara. La presencia mediática de quienes
ya tienen clara su oposición frontal al proyecto
es nítidamente mayoritaria, pero es verdad que el
Poder y el Dinero tienen sistemas mucho más sibilinos
para llegar a la gente e influir en la opinión pública,
de forma directa e incluso a través de medios camuflados.
En contra de los planes de Iberdrola para Moral de Sayago
ya se han puesto en marcha dos "plataformas ciudadanas".
Partidos o coaliciones políticas como Izquierda Unida
o Adeiza-UPZ, entre otras, han manifestado ya su rechazo.
Hay quien ha recurrido a los papeles, como el Prepal y Ciudadanos
Zamoranos, entidades hermanas que han colaborado en la recogida
de firmas opositoras y ya han enviado tres remesas de rúbricas
al Ministerio de Medio Ambiente. Especialmente activo con
este asunto ha estado y está el Foro Ciudadano de
Zamora, que ha promovido encuentros y debates en la propia
comarca. Al final, por lo que trascendió la semana
pasada, el Foro ha ratificado en asamblea su oposición
a la central térmica "por razones medio-ambientales".
Lo que he leído de sus argumentos, sin entrar en
el fondo, parte de unas premisas que se me antojan muy optimistas
y un tanto utópicas, lo que no me sorprende dado
el acentuado idealismo que caracteriza a los miembros que
conozco de este grupo. Ven en Sayago, en sus condiciones
naturales, en su aire limpio y en sus valores medioambientales,
un modelo de desarrollo sostenible con futuro. Esa riqueza
sería el "principal activo" de la comarca
-potencial o teórico, preciso yo-, que sería
destruido para siempre "sean cuales sean los niveles
de emisión de gases y de otros residuos" de
la planta que se pretende instalar. Lo que ocurre es que
ese futuro verde e idílico no acaba de llegar ni
a Sayago ni a rincones de características similares,
con parque natural, con cualquier otra figura de protección
y promoción, y sin ellas. Es comprensible la inquietud
de quienes ya han apostado por la comarca, de las familias
que se han endeudado para habilitar una casa de turismo
rural, de quienes han apostado por localizar allí
la elaboración de productos ecológicos o promover
marcas de calidad para los alimentos autóctonos.
Pero, vista de forma global y con datos de hoy, esa apuesta
es aún una gota de agua frente al mar de necesidades
que requiere la zona para evitar que siga hundiéndose
en la despoblación y en la miseria. Desde luego que
eso no lo va arreglar la central térmica de Iberdrola.
A lo sumo, aviaría al Ayuntamiento de Moral, a su
tesorería y, quizá, a sus escasos vecinos.
Pero yo no me cerraría a negociar, con la empresa
y las administraciones, actuaciones paralelas que ayudaran
de forma determinante a explotar ese potencial natural de
la comarca, más allá de las tasas por licencia
de obras, de los mil puestos de trabajos temporales que
necesitará la obra o del pago anual del IAE, que
eso son obligaciones. Iberdrola creó una sección
de diversificación de negocios y entre ellos estaba
el turismo. Inzamac llegó a redactar un proyecto
de uso y explotación de las antiguas hospederías
de la hidroeléctrica en Zamora. La iniciativa privada
de Zamora se involucró también en los viajes
en barca y en canoa por el Duero de los Arribes. Los vecinos
portugueses algo están haciendo y prometen más.
Y hay alguna cosa más que no acaba de despegar. ¿No
se podría utilizar la coyuntura de la dichosa central
para "arrancar" de una vez un proyecto integral
para Sayago a las administraciones y a la empresa que tanto
debe a Zamora? A lo peor ahora soy yo más iluso que
mis idealistas amigos del Foro. Pero es que, a este paso,
no veo a los sayagueses viviendo en el futuro del aire,
por limpio que esté o nos lo parezca. Me refiero
a los sayagueses que están con las ovejas o las vacas
todo el año, no a los ciudadanos que van algún
fin de semana o un "puente".
Autor: PACO ANTÓN
Fuente:
laopiniondezamora.es
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