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Encabezo
el artículo con este desafortunado título que
se ha puesto de moda en España y que aquí, en
nuestra provincia, está últimamente apareciendo
en los medios de comunicación debido a los dos proyectos
en marcha tanto por parte de la Diputación, para instalarse
en la remozada zona de la Aldehuela, como por la Cámara
de Comercio, que desconozco su posible ubicación futura.
Personalmente entendía que un vivero, siguiendo el
diccionario de la lengua, era fundamentalmente un lugar donde
se reproducían plantas y vegetales o donde se criaban
peces y cosas así. La palabra vivero siempre va ligada
a un resultado seguro, ya sea de plantas u otros animales,
con lo cual, la misma expresión aplicada a empresas,
a mucha gente le puede sonar a una abundancia de resultados,
en este caso de empresas, y eso sería un error. Parece
más normal haberlos llamado Centros de Desarrollo de
Empresas. Pero no olvidemos que la elección de estos
nombres tan rimbombantes no es inocente. Suenan a palabras
mágicas que resolverán nuestros problemas sólo
con nombrarlas. ¡Cuantas veces hemos visto estos espectáculos!.
En principio hay que decir que estos proyectos ya llevan muchos
años desarrollándose en nuestro país
y en casi todas la Comunidades o Regiones. No todas las experiencias
han sido positivas. La incorporación a esta iniciativa
por parte de estas dos Instituciones zamoranas no presenta
novedad alguna lo cual no quita mérito a la iniciativa
y mi deseo personal es que acabe a medio y largo plazo funcionando.
Quisiera hacer algunas consideraciones personales sobre estos
proyectos, que no dudo que se las hayan ya planteado las dos
Instituciones que piensan liderar su puesta en marcha. En
primer lugar, un vivero de empresas debe apoyarse previamente
en la cultura emprendedora de los diferentes colectivos de
la provincia y seleccionar ideas que puedan llevarse a la
práctica posteriormente. Hay que reconocer que la cultura
del riesgo empresarial es bastante pobre en Zamora lo cual
no nos debe de desanimar en seguir por esta línea,
simplemente nos obliga a intentar cambiar estas percepciones.
También es importante contar con expertos que analicen
y tutelen los diversos proyectos y planes de negocio aprobados
además de una logística en lo referente a información
y asesoramiento jurídico, información sobre
ayudas, subvenciones o líneas de crédito privadas
a los que pueden acogerse así como otros servicios
en gestión empresarial.
Otro punto importante sería el apoyo firme y negociado
con instituciones privadas y empresas punteras en los temas
que puedan desarrollar estos viveros. La visión privada
es fundamental para tener una perspectiva realista del mundo
en que se mueven los mercados. Con tutelas sólo publicas,
los riesgos de eficacia quedan muy mermados. También
es importante asegurarse acciones formativas de corta duración
así como seminarios monográficos y encuentros
sectoriales.
Con todo ello, el tema de construir un edificio para este
fin dotado de servicios comunes tanto en comunicaciones (Internet
ADSL, fax, teléfono) y gestión (secretaria,
fotocopiadoras), con cesión a bajo precio a empresas,
es quizá lo menos importante para el éxito del
proyecto aunque necesario. Asimismo, la selección de
proyectos debe no estar contaminada de la manoseado política,
tan utilizada siempre en las decisiones ligadas a ciertas
instituciones.
Otro punto que me interesa especialmente resaltar sería
la ligazón entre estos proyectos y los Campus Universitarios
cercanos, en este caso el de nuestro Campus Viriato y la Universidad
de Salamanca. En muchas de las experiencias en marcha, es
bastante normal este vinculo, siguiendo la filosofía
de transferencia tecnológica entre Universidad y Empresas.
La Universidad debe cambiar su rol hacia una universidad emprendedora,
al igual que las empresas, especialmente PYMES, deben introducir
en sus proyectos el concepto de cultura innovadora en sus
ámbitos empresariales. El Campus Viriato cuenta con
especialidades técnicas de la alimentación,
de la construcción y la informática que podrían
ser básicas para animar a emprendedores a mirar a nuestro
Campus como apoyo a sus iniciativas. Sería importante
que la Diputación, que parece que quiere apoyar los
productos ecológicos y los relacionados con los productos
agrícolas, tan importante para nuestra provincia, reservase
un número de los potenciales proyectos, a aquellos
que tengan en sus bases de desarrollo esta relación
empresa-universidad.
Hay que denunciar de nuevo en que lo más sencillo en
estos tiempos es conseguir dineros para construir edificios
e instalaciones y lo más difícil es poner en
marcha los proyectos asociados, donde es necesario tener conocimiento,
ideas claras de las prioridades y de defensa a las mejores
ideas siempre acompañadas de proyectos reales y trabajados.
Tenemos muchos ejemplos en esta provincia que nos deberían
hacer flexionar para acertar a encontrar el buen camino ante
este inicio de los nuevos proyectos, los llamados Viveros
de Empresas.
Antonio
Gallego Rodríguez
Foro Ciudadano de Zamora
Zamora,
31 de agosto de 2004.
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