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1.- Objetivos del Foro Ciudadano de Zamora.
El
Foro es un movimiento ciudadano definido por su Manifiesto
Fundacional y que, en resumen, se enmarca en lo siguiente:
El Foro Ciudadano de Zamora es un lugar de encuentro para
todos los ciudadanos que proceden, viven o quieren a esta
provincia de Zamora y que están preocupados por su
presente y futuro. El Foro está abierto a todos los
ciudadanos y pretende, en suma, propiciar la formación
de juicios libres sobre lo que nos rodea y afecta, fomentando
el diálogo y participación ciudadana como
mecanismo de regeneración social y política.
El
Foro pretende formar una corriente de opinión y presión
social, sin pretensiones de convertirse en partido político,
en constante colaboración con todos los colectivos
que trabajen y se preocupen por los problemas sociales,
ecológicos y humanitarios.
Pensamos que con esta lectura se deja clara nuestra independencia
en este acto.
2.- Campaña para la recogida de firmas y apoyos
institucionales para solicitar en el Parlamento Europeo
que se institucionalice el 27 de septiembre como Día
Europeo contra la Despoblación y los Desequilibrios
entre las Regiones.
La
mayor amenaza de futuro que tiene nuestra provincia es la
falta de población y sus consecuencias. Sin gente
no somos nada. Por ello, juntamente con otros colectivos
ciudadanos, "Teruel Existe" y "Soria YA",
en provincias aquejadas con similares problemas, hemos iniciado
esta campaña que pretende llevar hasta en Parlamento
Europeo, con el apoyo de los eurodiputados españoles
y de otras regiones europeas que se encuentran con el mismo
problema, la solicitud para que se declare el 27 de septiembre
como Día Europeo contra la Despoblación y
los Desequilibrios entre las Regiones. Para que sirva de
recuerdo, de debate y de denuncia de una situación
que nos condena a ser ciudadanos de segunda.
En
la provincia de Zamora hemos conseguido los siguientes apoyos:
Firmas de ciudadanos: 12.413.
Apoyos de Diputación y Ayuntamientos: 58.
Apoyos de otras instituciones: 16.
En apoyos vía representación indirecta (Diputación,
Ayuntamientos e Instituciones) contamos con el 65 % de los
habitantes de esta provincia.
En
esta campaña se denuncian dos situaciones distintas:
La despoblación, con raíces profundas
en la historia del siglo XX, y los desequilibrios entre
las regiones y entre las distintas provincias de esta
misma región de Castilla y León.
Todos conocemos la cuantía de los Fondos Europeos
que han venido a esta Región desde 1995, que han
supuesto la participación acumulada del 7,6 % sobre
el PIB, en Castilla y León y también sabemos
los resultados que han generado en las distintas provincias
de la Comunidad, mejorando la renta regional pero también
manteniendo una profunda desigualdad. Zamora en estos momentos,
tiene una renta per cápita del 65 % de la de los
15 países comunitarios. La Región dejará
de ser objetivo 1 a partir del 2007 pero nuestra provincia
estará claramente por debajo de ese objetivo.
3.-
El problema de la Despoblación.
La
Despoblación siempre es la constatación de
que existe un desequilibrio y ello genera siempre una
injusticia, que en el caso de Castilla y León
y especialmente de Zamora, está casi en un punto
sin retorno, al menos en extensas zonas de la provincia.
Las posibles medidas a tomar, seguro que ya han sido antes
y ahora de nuevo inventariadas y estudiadas para tomar decisiones
políticas. Nosotros no vamos a añadir nada
en concreto sobre las posibles medidas a adoptar porque
a nuestro juicio ese no es el problema principal. Nos preocupa
incluso que todo quede en un debate académico, técnico
y político pero como se dice popularmente "no
se coja el toro por los cuernos". El problema principal
es tomar decisiones.
Entendemos que las medidas que se tomen deben comprometer
a tres administraciones:
Administración
Europea. Se deben definir fondos y políticas
especiales para las provincias con parámetros de
población y cohesión social por debajo de
ciertos valores en estos dos indicadores. Esto no es ninguna
novedad porque ya en ciertos países de Europa hay
regiones que las tienen.
Administración
del Estado. Está claro que el Estado, según
indica la Constitución Española, obliga a
los poderes públicos a promover el progreso social
y económico así como a procurar una distribución
de la renta nacional más equitativa, tomando como
base la solidaridad entre territorios y corrigiendo los
desequilibrios económicos. Así parece que
lo entiende de forma especial el actual ejecutivo socialista
cuando el propio partido socialista ha elaborado el conocido
Plan Oeste, donde se detallan 11 acciones precisas de
actuación.
Enhorabuena para los que lo hicieron porque fueron conscientes
de que un plan de desarrollo requiere ser integral, integrador
y multiplicador; las acciones sueltas y aisladas no sirven.
En dicho plan, entre otras cosas, se reconoce que estamos
ante un problema de Estado, se cita la necesidad de constituir
un Fondo de Compensación Regional, se habla de respuestas
diferenciadas y multiplicadoras así como de acciones
integradas.
¿Qué le falta a dicho Plan Oeste?.
En primer lugar, la confianza de los ciudadanos. Ha
pasado casi un año y de la mayoría de las
acciones no sabemos casi nada.
Se habla demasiado de futuro con un tufillo electoralista.
No se definen cuales son las acciones prioritarias,
motoras de actividad y acciones multiplicadoras.
No están definidos los recursos humanos
necesarios para llevar a cabo el Plan como son los agentes
de desarrollo, técnicos y expertos.
Nos preocupa la referencia que se hace a los Grupos
de Acción Local, que han demostrado estar demasiado
contaminados por la acción política partidista.
Quizá habría que buscar por otros caminos
la dinámica de las zonas, como son los pequeños
empresarios, artesanos, gente que vive y trabaja en esos
lugares.
Entendemos que un Plan de estas características
necesita un tiempo amplio para su desarrollo pero que
en estos momentos no exista un calendario planificado,
salvo en infraestructuras, y que no estén asociadas
las acciones a presupuestos correspondientes, resulta
preocupante. ¿Por qué no se ha creado en
el 2005 el Fondo de Compensación Territorial?.
Nos preguntamos, o más bien les preguntamos: ¿Ha
asumido el Gobierno del Estado dicho documento?. ¿Cuándo
y cómo se van a desarrollar los apartados del Plan
Oeste?. ¿Cómo va a colaborar el Estado con
la Junta de Castilla y León para su concreción
práctica?. Estamos esperando las respuestas.
Los ciudadanos sienten un sabor agridulce de un Plan necesario
pero que no arranca.
Administración
autonómica: Produce un cierto sonrojo y sospecha
que exista voluntad política real y sincera que este
importante problema de la despoblación se plantee
en las Cortes de Castilla y León, vía la Comisión
sobre Población en el 2004, y aún estamos
en ello, cuando la Autonomía es una realidad política
y administrativa desde 1982 y cuando la situación,
como ya hemos dicho anteriormente, en algunas comarcas es
casi irrecuperable. Otras Comunidades como Castilla-La Mancha,
con problemas similares a la nuestra, empezaron a tomar
medidas, a través de un gran Acuerdo Marco en materia
industrial, entre todas las instituciones, a partir del
año 1992, con resultados esperanzadores.
Los
ciudadanos, y este Foro, pedimos a los políticos
que tomen decisiones y éstas deben reunir las siguientes
condiciones:
-
Que sean decisiones consensuadas políticamente
y coordinadas con otras administraciones.
- Que tengan sus reflejos en partidas presupuestarias
claras e independientes.
- Que se mantengan o corrijan en el tiempo hasta que se
noten los resultados.
- Que sean respetadas por la alternancia de poderes en
el futuro.
Desde
este Foro partimos de una fuerte desconfianza de que realmente
se quiera de una vez por todas abordar el problema. Estamos
ya acostumbrados a ver como muchas veces, cada grupo político,
busca justificaciones siempre con relación a otro
grupo político opositor para no llegar a ninguna
solución operativa. Con esta forma de actuar se equivocan,
sólo deben mirar a los ciudadanos y ante ellos,
en este caso, no encontraran nunca justificaciones para
no abordar este importante problema.
Muchas
gracias.
Zamora,
3 de marzo de 2005.
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