El
Foro Ciudadano de Zamora no puede menos que lamentar públicamente
y denunciar la decisión de cesar a José
Navarro Talegón en la tarea que venía desempeñando
en defensa del patrimonio de la provincia. La aplicación
del Reglamento para la Protección del Patrimonio
Cultural de Castilla y León, que posibilita la
renovación de cargos en las Comisiones de Patrimonio,
ha sido aprovechada por la Junta de Castilla y León
para cesarlo como Comisionado de Patrimonio en la provincia
de Zamora.
Las razones que se esgrimen desde la administración
regional aluden a que la alternancia en los cargos es
algo perfectamente normal, tal como se han apresurado
a contestar los encargados de dar explicaciones en la
provincia. Sin embargo todos sabemos que la realidad no
tiene mucho que ver con esa respuesta de aparente normalidad.
No
es necesario renovar en el cargo a quien a lo largo de
una dilatada y por tanto comprobable actividad profesional,
velando por la conservación del patrimonio, ha
demostrado su valiosa aportación desde una sólida
formación científica y una intachable integridad
e independencia.
Pocas
personas podrían desempeñar el cometido
con tan inmejorables credenciales, como se sabe muy bien
en Zamora. Aunque quizá no en Valladolid, desde
donde al parecer se ejerce un centralismo autoritario
de añejo cuño, que viene a advertir de que
“el que no está conmigo, está contra
mi”, con la aprobación obediente de los representantes
locales.
En realidad, el Comisionado sólo ha cometido una
falta: criticar a la Administración regional, responsable
de la salvaguarda de nuestro patrimonio, por su falta
reiterada de atención hacia esta provincia, que
se ha traducido, como muy bien se conoce, en una ausencia
escandalosa de inversiones y en un evidente desinterés
por lo que a veces con medios propios y gran esfuerzo
se realiza desde aquí. Un ejemplo de ello fue la
muestra Legados en Toro, para la que J. N. T. no dudó
en realizar todo tipo de aportaciones, incluso económicas,
generosidad que, como en tantas otras ocasiones, rebasó
con creces la dedicación personal y profesional
que se espera del comisario científico de una exposición.
Y que ésta llegara a buen fin, puede considerarse
un logro personal, puesto que todavía se continúa
a la espera del apoyo necesario para editar el catálogo
correspondiente. Pero hubo muchas otras manifestaciones
culturales que le requerían y en las que participó
activamente, como las Las Edades del Hombre,
por citar sólo un ejemplo que sobrepasa el ámbito
provincial.
No
es la primera vez que José Navarro Talegón
ha sufrido en su propia persona las consecuencias de su
trabajo constante en defensa del patrimonio de la provincia.
En ocasiones incluso ha sido agredido físicamente
por denunciar actuaciones urbanísticas ilegales
o cuando impidió que se derribara el teatro Latorre
de Toro, colocándose él mismo ante las máquinas.
Han sido muchas las situaciones en que ha demostrado su
valiente y altruista dedicación a un cargo, que
por otra parte desempeñó siempre sin beneficios
ni intereses personales, y en todo el territorio provincial,
donde ha llevado a cabo todo tipo de estudios e informes.
Una densa actividad que le valió el reconocimiento
personal e institucional hasta el punto de ser propuesto
por la Diputación Provincial para el Premio de
Castilla y León a las Bellas Artes hace al menos
cinco años sin que fuera aceptado.
Resulta
por todo ello lamentable que la respuesta a tantos años
de trabajo y buen hacer sea un escueto cese, acompañado
por un no menos seco agradecimiento por los servicios
prestados. Sin duda una medida ejemplarizante que pone
de manifiesto donde están los límites de
la libertad de expresión en esta Comunidad, por
la que la Junta de Castilla y León ha llegado a
sacrificar a uno de los mayores defensores y valedores
de nuestro patrimonio cultural.
Foro Ciudadano de Zamora