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DECLARACIÓN
Ciudadanos
y ciudadanas de Zamora:
Estamos
hoy aquí para luchar por un futuro que en estos momentos
aparece más que incierto para esta provincia. No es
nada nuevo. Por desgracia Zamora, al igual que Soria o Teruel,
que a estas horas se manifiestan en las calles como nosotros,
viene sufriendo circunstancias parecidas de despoblación
y abandono de sus gentes desde hace mucho tiempo, podríamos
decir siglos: si nuestros abuelos tuvieron que emigrar a América,
sus hijos lo hicieron a Francia, Alemania o Suiza y muchos
otros a Bilbao, Madrid o Barcelona
lugares donde sí
existía un horizonte de trabajo y prosperidad. Y hoy,
los jóvenes siguen marchando a "buscarse la vida"
en lugares donde hay futuro para ellos.
¿Qué futuro pueden esperar de una tierra que
se despuebla día a día? Con seguridad, ninguno.
Sin gente que mantenga las casas en pie, que habite los pueblos,
cultive los campos y cuide del ganado, no hay futuro para
el mundo rural.
Sin gente que traiga niños al mundo y se ocupe de los
mayores; que produzca, consuma, llene las tiendas y calles
de la ciudad, no hay futuro. Sencillamente no hay nada qué
hacer: ni planes, ni proyectos, ni programas de ningún
tipo, por muy imaginativos que estos sean.
Todas las sangrías tienen un límite y la de
esta provincia está llegando al suyo. Debemos reconocer
que nuestra situación es grave, muy grave
porque
nos hemos quedado solos y la provincia ha envejecido tanto
que es ya difícil devolverle la lozanía que
en otro tiempo disfrutó. Somos ya tan pocos que si
salimos de las poblaciones más grandes como la capital,
Benavente o Toro, por citar unos ejemplos, apenas nos encontramos
con nadie
El territorio está vacío y muchos
pueblos pasan el invierno con apenas unas pocas personas que
habiten en ellos. La soledad se adueña.
Las razones de haber llegado hasta esta situación de
extrema gravedad tienen que ver desde luego con factores de
tipo económico y político
pero indudablemente
si hubieran existido Gobiernos que se preocuparan de un reparto
equitativo de la riqueza, de corregir estos desequilibrios
entre las regiones y organizar más solidariamente el
Estado, seguro que no habríamos llegado hasta aquí.
Da la sensación de que alguien con capacidad y poder
decidió hace tiempo qué zonas había que
desarrollar y cuáles debían servir tan sólo
como cantera humana y energética, cuyos frutos siempre
los aprovechan otros.
¿ Y qué se puede esperar ante una situación
como esta y en un mundo y una sociedad que ha cifrado casi
toda su existencia sobre parámetros económicos
y de rentabilidad? Pues desgraciadamente muy poco. Ya hemos
visto cómo se reparten los fondos europeos que pretenden
paliar tales deficiencias. Lo hemos visto en nuestra propia
Comunidad de Castilla y León, sin ir más lejos,
donde la riqueza se ha ido colocando en torno al eje de Valladolid-
Palencia y Burgos, pero no en provincias como Soria o Zamora.
Por poner un ejemplo con datos del 2003, el Producto Interior
Bruto per cápita en Zamora era el 65 % de la media
de la Comunidad Europea ; el de Valladolid era el 86% y el
de Burgos el 92%.
Lo vemos también en el entorno nacional, donde lugares
como Teruel han tenido que lanzar el grito de que existen
porque quizá ellos mismos lo dudaban ya.
Algo semejante nos ocurre a nosotros. Hablamos constantemente
de Zamora como para afirmar una identidad en peligro de desaparición
, quizá porque vemos próximo el fin.
Por eso hoy el Foro Ciudadano de Zamora ha querido decir BASTA.
Ha llegado el momento de que nos movilicemos, de que tomemos
la responsabilidad de nuestro propio futuro y exijamos medidas
reales que reconduzcan esta preocupante situación.
Nuestros gobiernos locales, regionales y nacionales, pero
también nuestros representantes en Europa, tienen que
actuar con urgencia ante el grave problema de la despoblación
y los desequilibrios entre las regiones. Y claro que existen
decisiones y medidas que podrían cambiar ese destino,
pero es preciso buscarlas entre todos y exigir políticas
transparentes y cercanas a los ciudadanos, que estimulen la
participación de todos y actúen a favor y no
en contra. Todos tenemos la obligación y el derecho
de participar en la construcción de nuestro futuro.
Por eso vamos a actuar y no esperar a que lo hagan por nosotros.
Dice un proverbio árabe : "El pasado ya ha huido,
lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo".
Nuestro presente y futuro, el de Soria, el de Teruel y el
de Zamora es nuestro, de los ciudadanos y ciudadanas, y no
estamos dispuestos a renunciar a él.
Queremos
tener futuro con igualdad, el mismo futuro que los demás
ciudadanos de otras regiones.
Zamora, 11 de junio de 2004.
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