| |
|
| |
"¡Que
lástima |
| |
que
yo no tenga comarca, |
| |
patria
chica, tierra provinciana! |
| |
Debí
nacer en la entraña |
| |
de
la estepa castellana |
| |
y
fui a nacer en un pueblo del que no recuerdo nada; |
| |
pasé
los días azules de mi infancia en Salamanca |
| |
y
mi juventud, una juventud sombría, en la Montaña. |
| |
Después...ya
no he vuelto a echar el ancla..." |
| |
|
| |
|
¿Qué
pensaría el poeta sobre la situación de su legado
en Zamora?
Todos
conocen los hechos. Hace dos años el señor conocido
como Alejandro Finisterre, albacea del testamento de León
Felipe, vendió al Ayuntamiento de Zamora el legado
del poeta por 920.000 € más una renta vitalicia
de 3.000 € mensuales. Parece que pretendió que
dicha renta fuera extensiva a su compañera sentimental,
mucho más joven, pero afortunadamente se impuso algo
de sensatez y la Corporación no aceptó esta
condición. Antes de hacer esa oferta al Ayuntamiento,
Finisterre había hecho múltiples contactos con
otras Instituciones: Universidades, Bibliotecas, Fundaciones...
La valoración inicial del legado hecha por la Universidad
Complutense de Madrid fue muy elevada-era la época
de esplendor y mecenazgo de Mario Conde- y la propia figura
del albacea -no muy bien considerada profesionalmente- hicieron
que todas las propuestas fracasaran. En ese momento, el albacea
hace la propuesta al Ayuntamiento de Zamora y el señor
Alcalde, a pesar de conocer por informes técnicos de
expertos que la tasación del legado era excesiva, decide
la operación de compra.
Al
parecer, el Ayuntamiento sólo adquirió los derechos
de promoción, mientras que el albacea mantuvo los de
autor y publicación de las obras de León Felipe.
Se comprometió también el Ayuntamiento a constituir
una Fundación y crear la Casa Museo León Felipe.
Se
expuso en la Alhóndiga parte del legado (libros, objetos,
fotografías, correspondencia, mobiliario incluso, cuadros,
etc.). Cuando acabó la exposición se metió
en cajas y se almacenó en una habitación de
la Alhóndiga durante dos años hasta que los
partidos de la oposición, PSOE y Adeiza, junto con
un grupo de periodistas han puesto al descubierto las malas
condiciones de almacenaje del legado, produciéndose
el correspondiente escándalo.
Las
soluciones para remediar esta deplorable situación
deben ser similares a las seguidas con el legado de Baltasar
Lobo, depositado y custodiado en el Museo de Zamora hace ya
cinco años, inventariado y en buen estado de conservación,
en espera de su definitivo emplazamiento en el futuro Museo
Baltasar Lobo.
En
el caso de León Felipe, creemos que es urgente el depósito
en un lugar idóneo que reúna todas las condiciones
de seguridad y de conservación adecuadas. Pero estimamos
que tanto o más urgente es proceder a su inventario,
catalogación y copia de seguridad, con el fin de conocer
los fondos y sus posibilidades para la difusión e investigación.
Existen
en Zamora dos centros gestionados por la Junta de Castilla
y León especializados en el tratamiento de documentación:
la Biblioteca Pública del Estado y el Archivo Histórico
Provincial. La Biblioteca posee instalaciones, medios técnicos
para la informatización y espacio adecuados, así
como el personal bibliotecario que podría catalogar
el legado, pero la saturación de trabajo actual haría
necesario un refuerzo para inventariar y catalogar el mismo.
El Archivo tiene también unas magníficas instalaciones,
si bien carece de una plantilla de personal suficiente para
realizar las funciones que le son propias. Y también
dependiente de la Junta de Castilla y León. existe
en nuestra Comunidad la Fundación Jorge Guillén
(Valladolid), que se ocupa de la literatura contemporánea,
patrimonio de todos, y conserva los legados de muchos escritores
de Castilla y León: Jorge Guillén, Rosa Chacel,
Claudio Rodríguez, Justo Alejo, José Jiménez
Lozano, Ángel Crespo... , a la vez que fomenta el estudio
de sus obras y se encarga de la difusión de estos escritores
y de otros noveles a través de publicaciones diversas,
antologías, ediciones críticas, etc. Es esta
labor la más interesante que pueda hacerse, ya que
conserva viva la memoria y evita el silencio, el olvido y
la muerte definitiva de nuestros escritores.
Dada
la especialización que se requiere y no sólo
una mera conservación, nos parece que después
de todos los despropósitos ocurridos, el Ayuntamiento
debe encauzar bien y definitivamente este asunto y firmar
un convenio con la Junta de Castilla y León para hacer
un depósito temporal en la Fundación Jorge Guillén,
con el fin de garantizar no sólo su conservación,
sino también y sobre todo, el conocimiento exacto del
contenido del legado, que debe pasar cuanto antes al servicio
de ciudadanos e investigadores de la obra del poeta. De
esta manera, se invertiría un tiempo en esta tarea,
mientras se define el proyecto de la futura Casa Museo León
Felipe en Zamora y se traslada allí su legado. Tema
éste de la Casa Museo muy cuestionable, precisamente
por tratarse de un poeta sin casa, ni comarca, ni patria.
Como dice León Felipe, "Los grandes poetas no
tienen biografía, tienen Destino, y el destino no se
narra, se canta". Leamos sus versos.
En
cualquier caso, es deseable que este proyecto se encamine
hacia un modelo de centro de estudios e investigación
en la línea de la Fundación Gonzalo Torrente
Ballester (Santiago de Compostela) y no se convierta en
algo parecido a un mausoleo anticuado y rancio, como ocurre
en ejemplos bastante cercanos.
Museo
de Baltasar Lobo, Legado León Felipe... no podemos
entender que unos proyectos tan interesantes para Zamora se
encuentren en una situación tan precaria, no podemos
entender tal desidia, abandono y falta de trabajo por parte
del Ayuntamiento. No lo aceptamos.
Zamora, 11 de noviembre de 2004
Foro Ciudadano de Zamora
Grupo de Proyectos Culturales y Patrimonio
|
|