En España existen dos Zamora
 
 

               Eso es lo que pensé al leer el artículo de Jesús Losada publicado en La Opinión de Zamora el día 30 de enero bajo el título:  La necesidad de un centro de arte contemporáneo y municipal en  Zamora.  Jesús vive en una Zamora distinta a la mía, me dije. Ya que parece olvidar el autor que lo que se llama ampulosamente  Museo del Baltasar Lobo es también de gestión municipal aunque esté bajo el paraguas de una Fundación en la que participa también la familia del escultor que, precisamente,  se ha sentido defraudada por la deficiente ejecución del Museo dedicado a albergar la colección de Lobo, al igual que otros muchos ciudadanos y colectivos que así nos hemos manifestado en los distintos medios de comunicación. Hablando claro, los cuantiosos fondos europeos aprobados para hacer un Museo de Baltasar Lobo se han dedicado a la excavación arqueológica  del castillo medieval de Zamora,  que parece que le gusta a los zamoranos, pero que no tiene nada que ver con el Museo que se había proyectado y que todos deseábamos. Baltasar Lobo ha financiando las excavaciones y consolidación del Castillo de Zamora, pero se ha quedado sin Museo y condenado a formar parte de una escenografía y una pequeña muestra en la Casa de los Gigantes, similar a la anterior provisional en la iglesia de San Esteban. Y aún más, Baltasar Lobo ha quedado aprisionado en esta operación, ya que el Ayuntamiento no puede cambiar su localización porque tendría que devolver el dinero a Europa.
              Si el Sr. Losada piensa que estamos ante un verdadero museo bien gestionado, evidentemente me retiro del debate. Para poner otro ejemplo de gestión municipal, recordemos al poeta León Felipe cuyo legado se compró a buen precio a un testaferro y yace en los fondos del Archivo Provincial desde no sé cuantos años. Posiblemente, como vive en otra Zamora distinta, el Sr. Losada habla de otra gestión municipal. No me costaría poner otros ejemplos de la eficacia municipal en la gestión de la cultura, que ciertamente él también debe conocer.
               El comportamiento del mundo de la  cultura y la oficialidad ante estas dos experiencias, especialmente la de Baltasar Lobo, que donó su obra el pueblo de Zamora, nos ha dejado a todos devaluados para seguir apoyando más proyectos, a no ser que vayan respaldados por instituciones de mayor peso administrativo,  que garanticen la correcta ejecución y gestión de los mismos.
               En su artículo el Sr. Losada propone además la conveniencia de crear un museo de Arte Contemporáneo en el edificio, actualmente vacío, del antiguo Banco de España formado por los fondos de Bienales. Y se citan otras experiencias de Arte Contemporáneo en Castilla y León, como si esto ya fuese argumento suficiente para su petición ¡Si otros lo tienen, porqué nosotros no!  Creo que mezcla experiencias muy distintas y no todas tan exitosas como le gustaría creer. Por otro lado, no sé de donde saca que esas obras colgadas en despachos o semi abandonadas son base suficiente para construir otro centro más de Arte Contemporáneo. No creo que tenga que ver nada la desidia del Ayuntamiento en el cuidado de su patrimonio con un museo; se puede solucionar de forma más barata.
               Para mí la gran pregunta, al margen de las diferencias ya expuestas al escrito del Sr. Losada, es la siguiente: ¿Se justifica tener un museo de Arte Contemporáneo en cada ciudad de nuestra Comunidad? Evidentemente que no debemos defender café para todos en este tema, sólo se justifica la necesidad de un Museo si existe un contenido y colecciones adecuadas y se resuelve su gestión de forma correctamente, que no debe de ser exclusivamente municipal.
              En Zamora tenemos en la actualidad dos centros dedicados al arte: el Museo Provincial, de titularidad estatal y gestión autonómica, que nació pequeño y está colapsado por los fondos de arqueología, y que debe ampliarse para albergar las colecciones de arte moderno y contemporáneo, y el Museo de Baltasar Lobo, de gestión municipal, que necesita incorporar a otras instituciones a la Fundación rectora, nombrar un director técnico y resolver la difícil situación en la que se encuentra atrapado para cumplir sus auténticas funciones de centro de arte contemporáneo, satisfaciendo así a la familia del artista y a muchos ciudadanos, que echamos en falta su  actividad permanente en la ciudad. El edificio del Banco de España podría resolver el problema de alguna de las dos infraestructuras.

               No pretendo tener la verdad en todo lo que he dicho y si esto sirve para abrir un debate constructivo y realista, bien venido sea.

Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora
Zamora, 29 de enero de 2011


 
 
 
 
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