Buenos días y buena suerte (2.02.11) - La Teoría del Caos
 

            La Teoría del Caos es una rama de la ciencia que se aplica a ciertos sistemas dinámicos, muy sensibles a las variaciones de sus condiciones iniciales. Pequeños cambios en dichas condiciones pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, complicando la predicción a largo plazo. Esto sucede incluso en sistemas ya muy consolidados. Todo esto se me ha ocurrido a consecuencia de las revueltas que se están originando en Túnez y en Egipto y que amenazan con extenderse a otros países árabes de la cuenca del mediterráneo o Medio Oriente. Una pequeña incidencia, la inmolación de un joven quemándose voluntariamente ante la situación de crisis personal y falta de futuro, bastó para desestabilizar un país y extender la llama a otros donde se dan las mismas pautas políticas. En todos ellos, se dan condiciones deterministas, marcadas por largas dictaduras, más o menos disimuladas, donde parecía que nunca podría pasar nada ya que todo estaba bajo un fuerte control pero ha bastado una pequeña gota para que el agua se haya derramado. Los sesudos analistas occidentales y agencias de espionaje oficiales, que están escudriñando el mundo en todo momento, parecen que no se enteran de los acontecimientos hasta que no han sucedido. Posiblemente se deba a que están mirando hacia otros objetivos y se distraen; su verdadero interés es que estos regímenes sigan siendo dictatoriales para que controlen duramente las infiltraciones de redes terroristas en sus estructuras que pueden suponer una amenaza futura al mundo occidental o buscando que no se rompa el equilibrio geoestratégico de la zona, en este caso la del Medio Oriente. Quizás no les interesen demasiado las personas, sus sufrimientos, sus deseos de cambio y se fijen más en los Estados y en los dictadores que las controlan. Por suerte, en virtud de esta Teoría del Caos, las cosas pueden cambiar de un día para otro y abrir posibilidades a la gente que invade calles, edificios gubernamentales y quema retratos de sus dictadores.
            Los países del mundo árabe, salvo Turquía, están llenos de sátrapas dictadores que llevan decenas de años dominando sus Estado, la mayoría con el apoyo del ejército. Normalmente los países accidentales hacen la vista gorda porque tienen petróleo o gas o fosfatos o actúan como diques contenedores a otros países de la zona. De todos es conocido el soporte que Egipto da al Estado de Israel ante la Liga Árabe o la posición estratégica de Arabia Saudita frente a Irán. Todo es una maraña de intereses donde las personas son granos de arena insignificantes dentro de un desierto inmenso. ¿Qué sucederá con todos estos movimientos? ¿Caerán muchos más países árabes con condiciones similares? No lo sé, deberemos seguir mirando pero no soy muy optimista con que se consiga el objetivo final, llevar más democracia. Ya estamos viendo como el dictador Mubarak ofrece un nuevo gobierno pero quedando él como presidente. En esas condiciones, el tiempo acabará dejando las cosas como estaban ¡Cuanta pena me dan a estos queridos y próximos países árabes! Buenos día y buena suerte.

Antonio Gallego

 
 
 
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