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En estos últimos meses se están celebrando
varios debates sobre nuestra ciudad, Zamora, promovidos
independientemente por dos organizaciones sociales, una
política, Izquierda Unida, y otra ciudadana, el Foro
Ciudadano de Zamora, por donde han pasado ya el partido
político citado y el grupo independiente ADEIZA,
estando a la espera que lo hagan también, según
nos han prometido, el Partido Popular y el PSOE. Siempre
son debates incompletos pero positivos ya que sirven para
crear conciencia entre los ciudadanos que habitamos esta
ciudad sobre sus aspectos positivos y negativos, lo que
nos gusta y lo que no, pensando siempre en mejorarla entre
todos cara al futuro. Siempre en estos encuentros surge
la pregunta básica: ¿Qué ciudad queremos
que sea Zamora?. La pregunta es fácil de hacer pero
difícil de contestar porque no basta con querer sino
también con poder, lo cual va muy unido a las múltiples
fuerzas, intereses y posibilidades que nos brinda la economía
y el mercado. Para algunos esta pregunta ya está
contestada porque tenemos un Plan General de Ordenación
Urbana, PGOU, ahora en fase de adaptación después
de su anulación por el Tribunal Superior de Castilla
y León. ¿Un Plan de este tipo define la ciudad?.
Para ello tendríamos que definir previamente cuáles
son los aspectos que configuran la definición de
una ciudad, que a mi juicio son tres: la vertiente urbanística,
la productiva y la cultural, donde juega un papel fundamental
su carácter social y humano. Con este marco está
claro que el Plan no contesta a la pregunta fundamental
ya que contempla sobre todo la parte urbanística
con alguna incursión en los aspectos económicos.
Otro aspecto fundamental es quién debe definirla
y hasta ahora ha sido principalmente política, con
todos los intereses que se pueden esconder debajo de esa
palabra. A mi juicio habría que sentar nuevas bases
para la elaboración de ese modelo y arbitrar mecanismos
para la participación de todos los agentes sociales
locales, para conseguir diseñar la ciudad de todos,
la que todos queremos. También habría que
abordar un tema fundamental que es el del control sobre
lo definido. Si usamos como ejemplo el PGOU, una cosa muy
distinta es su definición y otra la gestión
que se hace día a día, que ahora cae exclusivamente
en la fuerza política que lleva la gestión
municipal. Todos sabemos que existen planes parciales, negociaciones
con los promotores, compensaciones de altura para conseguir
otras cosas y, lógicamente, lo que no sabemos o descubrimos
más tarde. Bueno, no quiero aburrir demasiado con
estas cuestiones técnicas, pero el que las quiera
ver de una manera real que de una vuelta por todo lo que
es el área de Puerta Nueva, al lado del río
y de uno de los cercos amurallados de la ciudad. Lugar a
cuidar sobre manera. Allí se hicieron compensaciones,
permitiendo volúmenes vergonzosos para arañar
un espacio que permitiese construir una pista polideportiva
y un parque, más bien pequeño en superficie.
En mi opinión, todo lo que se ha hecho en esa zona
ha dejado una huella negativa importante para la ciudad,
que durará muchísimos años.
Muchas ciudades españolas están intentado
resolver este asunto de cómo queremos que sea nuestra
ciudad, las posibilidades reales que tenemos y la necesaria
participación de todas las fuerzas de la ciudad realizando
lo que se llama un Plan Estratégico. Ojo, que eso
no garantiza que lo consigamos pero indica que el camino
seguido anteriormente para hacerlo no ha conseguido sus
resultados, o sí, pero en condiciones que aquí,
en Zamora ciudad, no se han dado, por desgracia.
En la actualidad, muchos Ayuntamientos se están planteado
otra forma de planificar, incorporando a los métodos
habituales, la participación de todos los actores
interesados y consolidando una cultura de colaboración
entre todas las instituciones, entidades sociales y agentes
económicos que estén implicados en el proyecto.
Esta forma de planificar es la denominada planificación
estratégica participativa y el documento que expresa
todo este proceso es el Plan Estratégico. Poniendo
un caso real, la ciudad de Lugo, se define su Plan Estratégico
de la siguiente manera: "Un Plan estratégico
de una ciudad ha de recoger las principales estrategias
para su desarrollo socioeconómico. La realización
de un Plan estratégico requiere la integración
y cooperación público-privada, es decir, entre
las principales entidades de la ciudad o con influencia
en él. Las estrategias de una ciudad habrán
de tener en cuenta sus entornos, que influirán en
los escenarios posibles para su futuro. La metodología
aplicada ha de propiciar el necesario rigor técnico
y la participación comprometida de las entidades
con influencia en la ciudad. Un Plan estratégico
es un plan de acción, en
consecuencia el compromiso de las entidades ha de explicitarse
públicamente y solidariamente con todas ellas. Un
Plan estratégico es sobre todo un Plan para los ciudadanos,
dado que ellos son los receptores, y que, por tanto, de
ellos ha de surgir el principal soporte para su consecución.
Un Plan estratégico es, en definitiva, un gran esfuerzo
del conjunto de la ciudad, por lo que la persistencia en
el tiempo y la flexibilidad en su aplicación son
vitales para su correcta ejecución".
Vuelvo a repetir, que no se limita todo a tener una herramienta
que nos ayude a hacer mejor las cosas; lo importante es
tener la voluntad de hacerlas mejor entre todos.
Antonio Gallego
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora
Zamora,
3 de junio de 2006
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