¡Quiero estrenar puente!
Juguete cómico
 
 

 

Encargar un puente es lo más parecido a encargar que un sastre le haga a uno un traje. Lo único que cambia son los nombres de los actores, a gusto del consumidor y, por otra parte, los materiales, salvando las distancias, se trasmutan con toda naturalidad.¡Quiero estrenar puente!. Antonio Viloria
El Ayuntamiento decide que le hace falta un puente nuevo y se va a casa del Sr. Ingeniero y le expone sus pretensiones: necesito un puente nuevo. El Ingeniero le dice: conforme, pero ¿lo quiere a medida?, claro que sí, le dice el Ayuntamiento, somos de cuna y no vamos a ser menos. Bueno, pues aquí le voy a mostrar una serie de modelos, a ver si encaja alguno de ellos con lo que Vd. busca. El Ingeniero saca un montón de dibujos y con el primero que saca, le dice: mire, este modelo se lo recomiendo, tiene unos tirantes que realzan mucho su figura, como los tendones de un potro en pleno salto. Oh, es muy llamativo, dice el Ayuntamiento, pero yo quiero algo más clásico. Pues aquí tiene otro, con pasamanería imitando espigas y parras de la región. No, tampoco me gusta, dice el Ayuntamiento pues me parece hasta folklórico, con tanta agricultura por medio. Pues aquí tiene este otro, en que son destacables sus antepechos de alzado respetable y un entrepuente que no se olvida fácilmente. Si, dice el Ayuntamiento, pero pienso que todas sus partes quedan muy explícitas y ya sabe lo mal pensada que es cierta gente. Ya no puede más y salta el Ingeniero ¿Pero se puede saber que es lo que quiere Vd.? Pues, un puente antiguo, dice conciliador el Ayuntamiento ¿Quiere decir que sea de época? apunta el Ingeniero. pues si es eso lo que quiere, le he de indicar que hacer estos puentes antiguos son carísimos y da lo mismo que sean de estilo Imperio o del Ostrogodo, todo se hace a base de pura artesanía así que concrete de una vez. El Ayuntamiento, tímidamente, dice: yo quería un puente de estilo zamorano. Pero, salta mosqueado el ingeniero, ¿dónde se encuentra ese estilo ya que en mi catálogo no está? Y corta el Ayuntamiento ¡Pero si lo tiene Vd. delante de sus narices!, dice señalando al puente de piedra ¿Acaso quiere que hagamos dos puentes que sean iguales? contesta el Ingeniero, pues vaya lío , así no se van a poder distinguir y van a dar lugar a confusiones, principalmente para los que circulen con prisas. Además, hacerlo de piedra maciza va a resultar carísimo, porque los canteros gallegos, con esto de la autonomía, se han puesto por las nubes. Pues lo hacen hueco, de hormigón, y se pinta para que se distinga del de piedra, sugiere el Ayuntamiento. Conforme dice el ingeniero y, además, para que no piense que voy a aprovecharme y, sin recargo alguno, le podemos cambiar los agujeros alargados del puente de piedra por otros con ojales redondos; así ya dejamos despejadas de una vez todas las dudas. Pues adelante con el trabajo, le espeta el Ayuntamiento al Ingeniero.
De vuelta a la Plaza, donde solía parar a diario, se da un golpe en la frente y exclama ¡Es que parezco un imbécil, no había reparado en que al tener otro puente, que puede pasar como antiguo, es urgente que encargue una nueva cofradía de Semana Santa para que desfile y sea la que inaugure el nuevo puente!
Aprieta el paso, pues está a la vista la cuesta que le va a tocar subir y se aleja deprisa, canturreando para sus adentros y todo satisfecho: bulería, bulería...

Antonio Viloria
Miembro del Foro Ciudadano de Zamora

Zamora, 20 de enero de 2007

 
 
 
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