El Rector de la Universidad de Salamanca se ha desvinculado por completo de la llamada Nochevieja Universitaria, como no podía ser de otra forma ya que no tiene nada que ver con dicha institución. La palabra universitario va ligada a la de universidad que significa valores universales, abiertos, relacionados con la cultura y la enseñanza, que abran la mente a todos los que pasan por sus aulas, lo más lejano a esta celebración.
Esta fiesta se inició como una iniciativa popular y espontánea organizada por universitarios y jóvenes en general, para celebrar una particular despedida de año. Las cuatro ediciones se han celebrado en Salamanca y la última reunió a 30.000 jóvenes en la Plaza Mayor, con todo el simulacro navideño de las doce campanadas y las doce uvas sustituidas por gominolas. El alcalde de Salamanca ha exigido como condición para la celebración que la empresa organizadora del evento se haga cargo del coste de limpieza y de las horas extra de la plantilla de la Policía Local ya que no quiere que se pague con el dinero de los salmantinos los gastos que ocasiona el negocio de unos pocos. En cualquier caso, el alcalde señaló que «no se puede hacer nada» ante una posible convocatoria espontánea que se plantea a través de las redes sociales para el próximo 10 de diciembre. Contra lo que sí se mostró dispuesto a actuar, es «contra lo de después»; la continuación de la fiesta por los bares de la ciudad. Lanzarote insistió en que «eso a mí no me gusta, porque Salamanca no es ni un gran bar ni un gran vomitorio, es una Ciudad Patrimonio que todos tenemos la obligación de cuidar». Aunque no hubo incidentes de gravedad en la última celebración, los servicios de emergencia recibieron alrededor de un centenar de llamadas durante la madrugada, la mayoría por exceso de ruido. También un 30% de las llamadas fueron motivadas por intoxicaciones etílicas y un 15% por peleas, sin que se registraran heridos de gravedad.
Esta negativa del alcalde de Salamanca ha propiciado que la celebración se pueda realizar en Zamora con el apoyo del actual Equipo de Gobierno, con la acogida entusiasmada de la mayoría de los partidos políticos, empresarios del transporte y de la hostelería. El Ayuntamiento considera que esta celebración servirá para promocionar Zamora por toda España y parte del extranjero. Así que todo vale.
No sé como acabará la fiesta y el éxito que pueda tener pero personalmente me llena de tristeza esta celebración al margen de donde se celebre. Primero por el uso tan bajo que se da a la palabra universitaria, contrario a todo lo que significa esta fiesta. Por la simpleza de su contenido, por el uso del alcohol como vehiculo imprescindible para la diversión, por la ocupación tan abusiva del espacio público que conlleva y la invasión y menosprecio de los derechos de la mayoría de los ciudadanos. También me sorprende la rapidez con que nuestro Ayuntamiento ha acogido este evento sin tener en cuenta las razones del alcalde de Salamanca para poner condiciones a su celebración, con la experiencia de cuatro años de acogida en la ciudad vecina. Parece como si todo valiese para hacer protagonista a la ciudad. Y yo me pregunto, ¿Protagonista de qué? Buenos días y buena suerte.
Antonio
Gallego