Este año los zamoranos hemos recibido de nuestros políticos locales más felicitaciones navideñas que nunca; desde la felicitación de nuestra Alcaldesa enviada a todos los hogares, a las remitidas a los funcionarios de las distintas administraciones públicas por los responsables del Estado o de la Autonomía. También se sigue con la costumbre de las visitas a los Medios de Comunicación por parte de la Subdelegada del Gobierno, del Delegado de la Junta y de la ya citada Alcaldesa. Es decir, que acaba uno abrumado de tanta felicitación ¿Será porque tienen mala conciencia por el dato del barómetro del CIS donde indica que la clase política y los partidos políticos son la tercera causa de preocupación de los ciudadanos españoles? Asimismo el Rey, en su discurso navideño, les ha pegado un buen palo a los dos principales partidos exigiéndoles sentido de Estado y acuerdos para salir de la crisis.
¿Por qué estamos preocupados los ciudadanos sobre nuestros políticos, que tanto nos quieren, que nos tratan como a hijos y siempre venden en positivo todo lo que hacen por nosotros? La contestación es sencilla: porque echamos de menos su unidad ante los problemas importantes, porque parecen más preocupados por sus intereses partidistas que por el bienestar general. Todo ello provoca una pérdida casa vez mayor de la confianza en nuestra clase política, elemento esencial para crear convivencia social.
El dato del barómetro del CIS hay que verlo con preocupación ya que la sociedad española nunca ha valorado en exceso a los gobernantes y sus instituciones debido a nuestra poca implicación en lo colectivo, en el escaso sentido comunitario y en el desinterés por la política. El que ahora sea la tercera preocupación de los españoles supone que se han superado barreas peligrosas, posiblemente motivadas por los problemas que está creando la crisis económica, especialmente la alta tasa de paro añadiendo todos los problemas de corrupción.
El último ejemplo de esa desunión ha sido la Conferencia de Presidentes, donde los dos grandes partidos han fracasado en llegar a acuerdos básicos necesarios en estos momentos de crisis. El resultado desastroso de esa conferencia ha puesto de manifiesto que los intereses partidistas son superiores a los intereses generales. La política del PP sigue siendo de que cuanto peor vayan las cosas en el país, mejor para su partido. Siempre se puede encontrar una disculpa para decir que la culpa es del otro; en este caso se achaca a la falta de organización adecuada o que no se había enviado la documentación necesaria con tiempo suficiente, etc. Pero creo que muchos españoles ya sabíamos que el PP iba a boicotear esta conferencia porque no ha dado un paso adelante con el Gobierno en ningún asunto importante. Se están quedando solos en todas las votaciones que se llevan a cabo en el Congreso de los Diputados ¿Cambiarán las cosas para el próximo año? Me temo que no. Buenos días y buena suerte.
Antonio
Gallego