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La salud es el bien más estimado y considerado para
las personas y las familias, y para el conjunto de la sociedad;
es sin duda la condición indispensable de un estado
del bienestar, de tranquilidad y de progreso.
Los ciudadanos confían que los poderes públicos
organicen y tutelen los servicios y prestaciones necesarias
así como los medios preventivos para dar confianza
y tranquilidad a la población.
En Zamora se ha roto esta confianza, como reflejan diariamente
los medios de comunicación que recogen la preocupación
y el desasosiego de los profesionales de la sanidad y de
los propios ciudadanos, por la situación caótica
de nuestros hospitales públicos.
Hace más de cuatro años que se comenzó
la remodelación del Hospital Virgen de la Concha.
Muchos profesionales y ciudadanos con criterio y sentido
común opinaron entonces que la opción de construir
un nuevo hospital era más razonable, más coherente,
menos cara, más respetuosa y menos traumática
para los usuarios y además respetaba un edificio
emblemático de la ciudad.
A todos nos parece un error realizar obras de tanta envergadura
en una casa normal con los vecinos dentro, pero si además
los habitantes de esa casa son enfermos, el error adquiere
la categoría de disparate.
La situación no tiene marcha atrás pero manifestamos
nuestro disgusto y rechazo a una política de hechos
consumados especialmente si no se tiene capacidad ni siquiera
para gestionar los errores que se cometen.
Se ha desbordado el presupuesto y tenemos la sospecha que
al final, con los reformados, los imprevistos (que eran
perfectamente previsibles), la inversión en la reforma
será igual o más cuantiosa que hacer un hospital
nuevo.
Se les ha ido de las manos el tiempo, que se prolonga indefinidamente.
Las obras del Virgen de la Concha no terminarán,
según la información oficial, hasta el 2006
y si incluimos las reformas del Rodríguez Chamorro,
las reformas de los hospitales durarán hasta el 2008.
No es posible asumir que unas obras que llevan cuatro años
realizándose tengan ya un retraso de más de
dos años.
El presupuesto inicial de 6.000 millones de pesetas ¿Va
a ser ampliado como consecuencia de todos los "reformados"
que se han realizado hasta la fecha y del retraso de las
obras que va encareciendo el coste?. ¿O sencillamente
lejos de completar el proyecto inicial solo se "lavará
la cara" a las últimas dependencias pendientes
de reforma?.¿Cual es el porcentaje de obra ejecutado,
el dinero gastado, las previsiones presupuestarias?.
La nueva fase de obras con el consiguiente cierre de plantas
ha reducido el numero de camas:
Evolución histórica:
1984 407 camas (hospital Virgen de la Concha)
2000 382 camas (hospital Virgen de la Concha)
2003 328 camas (hospital Virgen de la Concha)
2004 291 camas (hospital Virgen de la Concha)
En total se han perdido 116 camas hospitalarias en el Virgen
de la Concha.
En lo que a este punto se refiere, de los otros dos hospitales
de la provicia (R. Chamorro y Comarcal de Benavente) no
merece la pena hacer mención ya que nunca ha habido
y sigue sin haber concordancia entre la realidad y las cifras
oficiales de camas.
Hace
más de dos meses que se trasladó el servicio
de Urgencias a unas "instalaciones provisionales"
y en el espacio vaciado aún no han comenzado las
obras de reforma. Lo mismo se puede decir para dos plantas
de hospitalización. Estos no son los únicos
casos si se miran las interrupciones del nuevo edificio
para Radiología y Archivo de Historias Clínicas.
Muchos servicios y unidades asistenciales están desarticulados,
con sus dependencias dispersas, con despachos médicos
alejados de sus pacientes hospitalizados y a su vez lejos
de la ubicación del personal administrativo asignado.
Si esto supone un grave inconveniente en el día a
día en el trabajo de los profesionales, dificultando
incluso la necesaria comunicación entre los miembros
de un mismo equipo, imaginemos la desorientación
que sufren los usuarios para poder acceder a las prestaciones
e incluso para obtener información referida a su
proceso.
Surgen múltiples incidencias, técnicamente
más o menos importantes, pero siempre graves dado
el terreno tan sensible al que afectan, como falta de calefacción
o aire acondicionado en determinadas áreas, pequeñas
inundaciones (recientemente en el área de toma de
muestras del Laboratorio), pequeños derrumbamientos,
cortes reiterados de los sistemas eléctricos o cortes
en las comunicaciones telefónicas. Fallos que ocurren
también en las partes con la reforma terminada.
Además el proyecto ha acreditado errores de bulto
como el olvido de instalaciones básicas como es el
caso de aseos para el personal en planta, lo que ha obligado
a tener que habilitar habitaciones de enfermos para este
menester.
El caos organizativo ha sido una constante a lo largo de
estos años, lo que ha contrastado con la paciencia
y responsabilidad demostrada por todos los profesionales
y trabajadores del hospital.
Las "camas cruzadas" lejos de ser una situación
extraordinaria, constituyen un hábito, debido a la
improvisación y deficiente planificación.
No existe separación de plantas por especialidades;
el Virgen de la Concha es mas un hospital de campaña
que un hospital racionalmente estructurado. Esta situación
complica el normal desarrollo de los profesionales y lo
sufren los enfermos y sus familias.
En la planta 6ª del hospital Rodríguez Chamorro
hay 24 camas en 9 habitaciones. Ninguna tiene cuarto de
baño; hay dos servicios comunes para todas las habitaciones.
En la planta 5ª hay 30 camas; en todas las habitaciones
hay una cama más; que las programadas habitualmente
; no hay taquillas y solo dos servicios en el pasillo para
los treinta enfermos en el . Las instalaciones de toma de
oxigeno, luces de aviso para el personal de enfermería
y demás servicios centralizados no reúnen
las condiciones adecuadas.
Estas plantas estaban programadas para abril de 2004 y se
ha propuesto su remodelación para el primer semestre
de 2006.
Las deficiencias estructurales del hospital R. Chamorro
no son de ahora. Indudablemente este edificio necesita también
una reforma pero ¿no parece disparatado reformar
los dos hospitales simultáneamente?.
Ante esta situación caótica y difícilmente
soportable para los enfermos y los profesionales de la sanidad,
el Foro Ciudadano exige a los poderes públicos, responsables
de esta situación:
- Que presenten al pueblo y a los profesionales de la sanidad
un plan coherente y creíble de cómo y cuando
se acabará con este caos.
- Que prevean soluciones alternativas de infraestructura
y personal mientras se realizan las obras.
- Que tranquilicen a los ciudadanos informando de las respuestas
que tienen previstas para casos de olas de calor, ingreso
de los enfermos crónicos en otoño, epidemias
de gripe o cualquier otra emergencia.
- Que la ciudadanía sea informada de forma permanente,
transparente y objetiva (no propagandística) sobre
la situación detallada de las obras, ejecutadas y
programadas, presupuestos, gastos y desviaciones presupuestarias.
Un órgano de participación llamado Comisión
de Obras creado al efecto lleva más de un año
sin ser convocado.
El Foro Ciudadano de Zamora quiere asumir con este comunicado
el ejercicio de una responsabilidad cívica ante los
poderes públicos que tienen la obligación
por mandato constitucional (Art. 43 de la Constitución
) de organizar y tutelar la salud pública.
Finalmente una llamada a los ciudadanos a la unidad para
que exijan a las autoridades respuestas concretas a los
problemas reales y que dejen de hacer declaraciones que
frecuentemente no se ajustan a la realidad.
Comité
del Foro Ciudadano de Zamora
Fecha: 18 de junio de 2004.
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